Donald Trump le puso fecha a la reunión con Gustavo Petro en Washington
El contacto directo tras semanas de tensiones por la crisis venezolana, es leído por analistas como un triunfo de la diplomacia.

El encuentro se dará la primera semana de febrero en Washington, luego de meses de amenazas, tensiones y diferencias que agrietaron las relaciones entre ambos gobiernos.
La llamada telefónica entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, marcó un punto de inflexión en una relación que en las últimas semanas había estado atravesada por declaraciones cruzadas, diferencias ideológicas y posturas encontradas frente al futuro de Venezuela.
Para analistas políticos, el contacto directo no solo evita una escalada verbal innecesaria, sino que reafirma el valor de los canales institucionales en un momento de alta tensión hemisférica.

El mensaje del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. Redes sociales
El diálogo se produjo días después de la captura del depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y del anuncio de Washington de que ejercerá un control directo sobre las ventas de petróleo venezolano. En ese contexto, Colombia —vecino clave de Venezuela y actor central en cualquier escenario de transición— había manifestado su preocupación por los efectos regionales de la crisis, especialmente en materia migratoria, de seguridad y estabilidad económica.
“Esto demuestra la importancia de la diplomacia. Esta llamada no es algo gratuito, esto no es de último minuto, sino que es un proceso que venía desarrollando y que venía buscando la embajada de Colombia en Estados Unidos desde hace muchos meses. Por lo tanto, es un logro además muy oportuno de la diplomacia” afirmó Javier Garay,
Politólogo de la Universidad Externado, consultado por MINUTO60.
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Según fuentes oficiales, Petro llamó a Trump para “aclarar desacuerdos” y exponer su visión sobre la situación venezolana, el narcotráfico y otros temas sensibles de la agenda bilateral. Trump, por su parte, valoró el tono de la conversación y anunció que ambos mandatarios acordaron verse próximamente en la Casa Blanca.
Un triunfo de la diplomacia
Para diversos analistas consultados por Minuto60, la llamada representa un triunfo de la diplomacia sobre la confrontación pública. En un escenario marcado por decisiones unilaterales de Washington y por temores a un mayor aislamiento regional, el contacto directo entre Bogotá y la Casa Blanca envía una señal de pragmatismo.
Desde esta perspectiva, el diálogo evita que Colombia quede relegada en la discusión sobre el futuro de Venezuela, un país con el que comparte más de 2.200 kilómetros de frontera y una relación histórica atravesada por la migración, el comercio informal y los grupos armados ilegales.

El presidente Gustavo Petro habló telefónicamente con su homólogo Donald Trump por espacio de una hora. Colprensa
Impacto regional
La llamada también tiene connotaciones políticas más amplias para América Latina. En momentos en que varios gobiernos de la región observan con inquietud la intervención estadounidense en Venezuela, el gesto entre Trump y Petro es interpretado como un intento de recomponer consensos mínimos y evitar una fractura mayor entre Washington y los gobiernos latinoamericanos.
Para algunos expertos, el contacto muestra que Estados Unidos busca legitimar sus acciones a través del diálogo con actores regionales clave, mientras que Colombia intenta posicionarse como un interlocutor válido y moderador, capaz de tender puentes entre visiones opuestas.
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Llamado a la prudencia
Pese al tono positivo, los analistas coinciden en que el acercamiento debe manejarse con cautela. La relación entre Trump y Petro está marcada por profundas diferencias ideológicas, especialmente en temas como el papel de Estados Unidos en la región, el enfoque frente a Venezuela y la política antidrogas.
Además, existe el riesgo de que el diálogo sea interpretado como un respaldo tácito de Colombia a decisiones impopulares en América Latina, como el control estadounidense sobre el petróleo venezolano. Por ello, expertos subrayan la necesidad de que Bogotá mantenga una posición autónoma, centrada en la defensa de la soberanía regional y la protección de sus intereses nacionales.
“La diplomacia no es alineamiento automático”, advierte un exdiplomático colombiano. “Es diálogo con firmeza, y Petro tendrá que demostrar que puede hablar con Trump sin renunciar a sus principios”.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. AFP
Un primer paso, no el final
La futura reunión en la Casa Blanca será clave para medir el alcance real de este acercamiento. Por ahora, la llamada entre Trump y Petro reduce tensiones, abre canales y envía una señal de responsabilidad política en un momento de alta volatilidad regional.
Para Juan Nicolás Garzón, Politólogo Universidad de la Sabana es un paso importante en las relaciones pero que se debe mirar con cautela.
“Sabemos que podemos pasar de un escenario muy positivo a un escenario muy tenso, como ha ocurrido no solamente en el caso de Venezuela; lo hemos visto en otros contextos con Estados Unidos. Otro ejemplo es el caso de Ucrania, aunque definitivamente es positivo, creo que siempre tenemos que estar abiertos a la posibilidad de que el escenario cambie intempestivamente”
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Para la región, el mensaje es que aún en medio de crisis profundas y liderazgos polarizantes, el diálogo sigue siendo una herramienta indispensable. Pero como advierten los analistas, el verdadero desafío no está en levantar el teléfono, sino en traducir esa conversación en decisiones que contribuyan a la estabilidad y no a nuevas fracturas en América Latina.
