La llamada Petro-Trump: ¿golazo de último minuto para el empate?
Una llamada no programada y que tardó cerca de una hora le cambió el discurso al presidente Petro. ¿Cuál es el resultado político?

Este miércoles en diferentes ciudades del país se dieron cita simpatizantes del gobierno actual para manifestar su apoyo al presidente Gustavo Petro tras las amenazas verbales de su homólogo estadounidense Donald Trump. Al final de la jornada, el mandatario colombiano habló desde Bogotá y confesó que había tenido que cambiar el discurso preparado.
La razón fue una llamada de 15 minutos con el presidente Trump. Ambos jefes de Estado dicen que fue su contraparte quien les llamó y coinciden en que la conversación alivianó la atmósfera, recuperó la intención de mantener comunicaciones cordiales y dejó contentos a las dos partes.
Alejandro Chala, investigador de la Línea de Democracia y Gobernabilidad de la Fundación Pares, destaca que, de hecho, “parte del discurso fue una reivindicación de que las acusaciones en su contra son falsas, generadas por otros sectores políticos, y logra un acuerdo tácito con Trump” porque después de la llamada y de la respuesta de su homólogo, el mandatario colombiano “vuelve a su tono jovial y de estadista que sabe que la única salida es el diálogo y la negociación. De una u otra forma es un triunfo político para el gobierno, es un triunfo político para el presidente porque también ve el potencial de ese diálogo, puede desactivar parte de un discurso que ha surgido desde un sector de la oposición y los medios independientes de que el gobierno de Petro era testaferro de Maduro”.
Esta llamada que, según Trump, fue iniciativa del gobierno colombiano y la posibilidad de una reunión bilateral en Washington es un paso importante en la dirección correcta. Al parecer el tono de la conversación fue el adecuado. Ojalá esto se mantenga en el uso de redes sociales… pic.twitter.com/lHnRntrjyY
— Sandra Borda 🪷🪷 (@sandraborda) January 8, 2026
En contraste, Sergio Guzmán, fundador y director de la firma Colombia Risk Analysis, considera que el discurso no tiene impacto sobre la campaña política en el país. En un análisis exclusivo para sus clientes, la firma de Guzmán aseguró que “tanto la estrategia de la Casa Blanca de intensificar las tensiones para favorecer a los candidatos de la posición como la retórica cada vez más beligerante del presidente Petro hacia la Administración Trump, destinada a movilizar el sentimiento antiamericano, probablemente sobre estimen el impacto de la relación bilateral en el comportamiento de los votantes. Es más probable que las preferencias electorales en Colombia estén determinadas por cuestiones internas, en particular la seguridad y los resultados económicos”.
Así las cosas, podría tratarse más bien de “un gol que manda a la prórroga o a penaltis, es un empate. Es un avance en las relaciones diplomáticas con Estados Unidos después de casi un año de tensiones”, dice Chala.
Y es que, finalmente, los dos presidentes reciben una victoria en forma de conflicto desescalado con su contraparte en un momento clave políticamente tanto en Estados Unidos, que se enfrentará pronto a las elecciones de medio término, como en Colombia que este año definirá nuevos Congreso y presidente de la República.
