La delgada línea que debe cuidar Abelardo de la Espriella con los bloques de seguridad urbanos
El excandidato Iván Cepeda asoció la propuesta del presidente electo con las Convivir, que derivaron en el paramilitarismo.

Hoy el excandidato Iván Cepeda manifestó su preocupación por algunas de las propuestas ya anunciadas por el presidente electo Abelardo de la Espriella y dentro de las alertas que hizo destacó la creación de bloques de seguridad urbana que actuarían en las principales ciudades del país.
“Colombia conoce demasiado bien las consecuencias nefastas de confundir autoridad legítima con organizaciones de cuerpos armados civiles: más violencia, más arbitrariedad y más impunidad”, afirmó.
Pero, ¿realmente se trata de una propuesta peligrosa para un país marcado por el fenómeno del paramilitarismo?
¿Qué serán los bloques de seguridad urbana de Abelardo de la Espriella?
Según ha explicado el ministro de Defensa designado, el general (r) Jorge Eduardo Mora, los bloques de seguridad serán unidades mixtas de reacción policial y judicial que cubrirán el 20 % del país, donde se registra cerca del 80 % de los delitos que se cometen en zonas urbanas.
El ministro designado habló de cerca de 200 miembros de la Policía Nacional en estos esquemas y, en Caracol Radio, dijo que serían muy similares a la unidad de búsqueda que se creó para capturar a Pablo Escobar.
El general (r) insistió en que estará clara la línea de mando de estos bloques y actuarán dentro de los parámetros de la ley.

El ministro de Defensa, general (r) Jorge Eduardo Mora. Redes sociales del general (r).
¿Qué condiciones deberían cumplir estos bloques de seguridad?
La preocupación de los sectores que se oponen a la propuesta de los bloques de seguridad viene de la asociación de las Convivir, que fue una estrategia de seguridad para el control del orden público y fueron la base para la creación de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), según miembros del mismo Ejército que declararon ante la Comisión de la Verdad.
En este contexto, para Javier Flórez, director de Conflicto y Seguridad de la Fundación Ideas para la Paz, es muy importante conocer en detalle la propuesta; lo que seguramente pasará con la expedición de los decretos que ha anunciado el presidente Abelardo de la Espriella una vez asuma el cago. Sin embargo, sí enfatiza en que la iniciativa tenga límites claros.
"Esa historia obliga a que cualquier iniciativa tenga límites absolutamente claros. La seguridad y el uso legítimo de la fuerza son una responsabilidad indelegable del Estado y no pueden ser sustituidos por organizaciones privadas", afirmó a Minuto60.
Flórez señala que si se trata de un espacio de articulación institucional para coordinar mejor la respuesta del Estado, como parece que es, puede ser positiva.
"De este tipo hemos tenido muchas experiencias como país. Por ejemplo, los UNASE en los años noventa que después migraron a los GAULA, o por ejemplo, el COUR (Comando Operativo Rural y urbano de Cundinamarca) que era liderado por el Ejército. Todos ellos son esquemas de especialización de una misión para enfrentar un problema concreto en materia de seguridad", explicó.
Para el experto, "la clave está en garantizar mando estatal, controles institucionales, supervisión permanente, transparencia y una delimitación precisa de funciones. Colombia no necesita repetir modelos que en el pasado terminaron fortaleciendo estructuras ilegales; necesita fortalecer la capacidad del Estado para proteger a la población".
Francisco Javier Daza, investigador de la Fundación Paz y Reconciliación, comparte esa visión y señala tres condiciones específicas:
Debe quedar definido cuál va a ser la línea de mando y articulación con el Ministerio de Defensa de estos bloques de seguridad.
Deben quedar claras las funciones, derechos y deberes. También en función de una acción en el marco del DIH.
Se debe tener claridad sobre la rendición de cuentas: si va a ser hacia el gobierno o va a tener algún tipo de articulación con los gobiernos locales.
¿Cuál es el verdadero reto de los bloques de seguridad?
Flórez afirma que "no es una idea nueva ni necesariamente problemática" tener grupos especializados, por el contrario, es una práctica que se hace en varios países. El reto, considera, es la coordinación entre todas las autoridades.
"El verdadero desafío no es crear un nuevo grupo, sino asegurar que exista integración efectiva entre la Fuerza Pública, la Fiscalía, el sector justicia, los organismos de inteligencia y las autoridades territoriales. La experiencia demuestra que las organizaciones criminales actuales son mucho más complejas, diversificadas y con mayor arraigo territorial que las del pasado. Por eso la respuesta también debe ser más integral", afirma.
Para Daza, parece que con estos bloques habrá un trabajo más robusto en materia de caracterización de bandas delincuenciales y debe quedar claro si van a adelantar operaciones contra cabecillas o jefes de estos grupos. En especial, por la proliferación de estructuras que hay en ciudades intermedias y principales, que distan bastante de los carteles que hacían presencia en décadas anteriores.
El investigador considera que debe quedar completamente claro cuál será el rol de estos bloques de seguridad urbana en la protección a la ciudadanía.
Las dudas seguramente, serán resueltas el próximo 7 de agosto, cuando el presidente electo Abelardo de la Espriella publique la serie de decretos que vienen preparando, entre ellos, el que le da vida a los bloques de seguridad urbana.
