Chile tiene en el desierto de Atacama algo que se ve desde el espacio: estos son los detalles
Un fallo judicial ordenó reparar el daño durante 10 años, pero el Consejo de Defensa del Estado lo apeló y la Corte Suprema no ha resuelto.

En el desierto de Atacama, en el norte de Chile, hay una acumulación de más de 60.000 toneladas de ropa que se alcanza a distinguir desde el espacio. La empresa de imágenes satelitales SkyFi compró por 44 dólares una fotografía de 50 centímetros de resolución y la publicó el 10 de mayo de 2023. "Podemos confirmar que la enorme pila de ropa en el desierto de Chile existe y está creciendo", escribió la compañía en sus redes.
El basural está en terrenos fiscales de Alto Hospicio, una comuna de la Región de Tarapacá pegada al puerto de Iquique. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) calificó el sitio como una "emergencia ambiental y social para el planeta".
La montaña no dejó de crecer después de esa foto. Un estudio hecho con imágenes del programa Copernicus, de la Agencia Espacial Europea (ESA), analizó la expansión del vertedero entre noviembre de 2016 y noviembre de 2024 y confirmó que la mancha textil siguió agrandándose.
Las primeras imágenes del lugar las publicó en redes sociales el colectivo Desierto Vestido en 2020. La organización la formaron Ángela Astudillo, Bastián Barria y Jean Karla Zambrana, tres jóvenes de Alto Hospicio que se conocieron en un programa de formación en economía circular.

La montaña de más de 60.000 toneladas de ropa acumulada en el desierto de Atacama, Chile. Foto: AFP.
¿De dónde viene la ropa que termina en Alto Hospicio?
El circuito arranca en los muelles de Iquique, que forman parte de las zonas francas chilenas. Ahí las mercancías no pagan impuestos mientras están en tránsito, un mecanismo pensado para mover el comercio local.
Los importadores llevan la ropa a la zona franca con la intención de revenderla en países de América Latina. Cuando las prendas no encuentran comprador, nadie asume el costo de sacarlas de ahí y terminan botadas en el desierto.

La imagen satelital que SkyFi compró por 44 dólares y publicó el 10 de mayo de 2023. Foto: SkyFi.
El volumen que alimenta ese circuito sale de los clósets europeos. Según el Parlamento Europeo, cada uno de los casi 450 millones de habitantes de la Unión Europea (UE) compra 26 kilos de textiles al año y descarta 11.
Un informe publicado por la ONU en 2024 ubicó a la UE como el principal exportador mundial de ropa desechada, con el 30% del total. Detrás quedaron el Reino Unido, con el 16%, y Estados Unidos, con el 15%.
¿Qué decidió el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta?
En septiembre de 2025, el Primer Tribunal Ambiental de Antofagasta dictó una sentencia contra el Fisco de Chile por falta de servicio por omisión, al no prevenir ni fiscalizar la disposición ilegal de residuos textiles en terrenos fiscales de los sectores Pampa Norte, Pampa Sur, Mollecita Norte y Mollecita Sur, en Alto Hospicio.
El fallo ordenó elaborar y ejecutar un plan de reparación ambiental de diez años. Entre las medidas quedaron el diagnóstico del daño, el retiro y la disposición segura de los residuos, la restauración de los suelos, la recuperación del paisaje, el cierre de los focos activos, la fiscalización multisectorial, la trazabilidad de los cargamentos que entran por Iquique y la publicación de los costos reales del proceso.
El Consejo de Defensa del Estado (CDE) presentó un recurso de casación ante la Corte Suprema para anular esa sentencia. En el escrito, el procurador fiscal de Antofagasta, Alfredo Larreta Granger, sostuvo que la resolución tiene "vicios formales" y "errores de derecho", entre ellos que no fue dictada por los mismos integrantes del tribunal que participaron en la audiencia inicial. La Corte Suprema no ha resuelto.
¿Qué marcas aparecen entre la ropa abandonada?
Las investigaciones de la organización Ekō y del colectivo Desierto Vestido identificaron las marcas que más aparecen entre las prendas abandonadas: H&M, Zara, Hugo Boss, Adidas, Levi's, Old Navy, Under Armour, Tommy Hilfiger y Nike, entre otras. Muchas conservan las etiquetas puestas, es decir, nunca se vendieron.

El puerto de Iquique, zona franca por donde entra la ropa usada que llega al desierto. Foto: AFP.
Parte de esa ropa no solo se acumula: se entierra y se quema. "Parece petróleo solidificado, pero en realidad son los restos de ropa que se ha fundido con el fuego", describió Bastián Barria, cofundador de Desierto Vestido, sobre el suelo que queda después de los incendios.
La quema de tejidos sintéticos, en su mayoría poliéster derivado del petróleo, libera compuestos que llegan hasta los barrios vecinos. La Scientific Plastic Pollution Alliance of Chile (Splach) y Desierto Vestido documentaron que la incineración simultánea de prendas sintéticas y plásticos genera combinaciones químicas cuyas consecuencias sanitarias no están establecidas. Los vecinos de Alto Hospicio se encierran en sus casas con las ventanas cerradas cuando hay quemas.
¿Qué dicen los vecinos de Alto Hospicio?
"Tenemos la sensación de que nuestra tierra ha sido sacrificada. Somos la basura del mundo y aún no hay conciencia para resolver este problema", afirmó Patricio Ferreira, alcalde de Alto Hospicio, en declaraciones a la agencia AFP.
"En internet, cuando buscas Alto Hospicio, aparecen vídeos que dicen que aquí está el lugar más feo del mundo. Somos una pequeña ciudad escondida en el norte de Chile, y la gente nos conoce por esto", dijo Karla Aviles, integrante de Desierto Vestido.
El Gobierno de Chile incorporó a la industria textil en la ley de responsabilidad extendida del productor (REP), que obliga a los importadores a hacerse cargo de los residuos que generan. La norma no toca las decenas de miles de toneladas que ya están enterradas bajo la arena.
Reinalina Chavarri, directora del Observatorio de la Sostenibilidad de la Universidad de Chile, calculó que cerca del 70% de las prendas postconsumidor chilenas se donan o se botan, y que apenas el 1% se recicla.
Franklin Zepeda, fundador de la empresa EcoFibra, fabrica paneles aislantes con la ropa abandonada en el desierto. El obstáculo es que esos textiles contienen productos químicos que los dejan por fuera de los vertederos municipales convencionales, y cada semana siguen llegando fardos nuevos al desierto de Atacama.
Con información de AFP.
