Expertos advierten que en Colombia la lactancia materna exclusiva apenas dura 1,8 meses en promedio
Cifras revelan que apenas el 36,1 % de los lactantes menores de seis meses se alimenta únicamente con leche materna.

En el marco de la conmemoración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, desarrollada del primero al 7 de agosto, especialistas en salud médica de la compañía emi Falck emitieron un llamado urgente para incrementar las redes de apoyo hacia las madres lactantes en el país.
La iniciativa busca frenar el abandono prematuro de esta práctica y garantizar que los recién nacidos reciban una nutrición adecuada desde las primeras horas tras el parto. A pesar de que las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) establecen que la leche materna debe suministrarse de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y continuarse con alimentos complementarios hasta los dos años o más, la realidad nacional dista de estas metas.
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Cifras de la Encuesta Nacional de Situación Nutricional (ENSIN) revelan que en Colombia apenas el 36,1% de los lactantes menores de seis meses se alimenta únicamente con leche materna, registrando una duración promedio que tan solo alcanza los 1,8 meses.
Aunque la ENSIN reporta que el inicio de la lactancia dentro de la primera hora de nacimiento subió al 72,7 %, la permanencia del proceso sigue decayendo. Un ejemplo preocupante ocurre en la capital colombiana: según datos preliminares del SISVAN revelados por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, el cumplimiento de la lactancia exclusiva en menores de seis meses sufrió un retroceso drástico al pasar del 82,6% registrado en 2023 al 60,4 % en 2024, panorama que obligó a las autoridades locales a reforzar las denominadas Salas Amigas de la Familia Lactante.
Barreras frecuentes y recomendaciones para el proceso
Factores como la desinformación cotidiana, la reincorporación laboral temprana, los mitos sobre la producción de leche y la escasez de acompañamiento familiar o profesional representan los principales obstáculos para la continuidad de este hábito. A
l respecto, Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck, enfatizó sobre la urgencia de cambiar el enfoque social frente a la maternidad: "La lactancia materna es el primer acto de cuidado y de amor por la salud de un bebé. Cada toma aporta defensas y nutrición que ningún otro alimento puede igualar, y por eso acompañar a la mamá en este proceso es una de las mejores inversiones en salud".
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Para contrarrestar estas dificultades, los expertos sugieren aplicar pautas operativas precisas:
Alimentar al recién nacido a libre demanda, prescindiendo de horarios fijos y evitando el uso de agua, jugos o fórmulas lácteas salvo estricta prescripción médica.
Asegurar una buena postura de agarre en el pezón para prevenir grietas o dolores, verificando que el seno se vacíe por completo durante las tomas.
Fomentar el autocuidado materno mediante reposo, hidratación constante y dietas balanceadas. Dominar técnicas de extracción y conservación segura de leche para responder a las jornadas laborales o de estudio.
Consultar con profesionales o grupos de soporte antes de optar por la suspensión del amamantamiento ante dudas o molestias.
Impacto en la salud infantil y de la madre
La literatura científica sostiene que la leche materna es el método más efectivo y económico para reducir la mortalidad infantil. Su ingesta aporta anticuerpos que blindan al bebé contra patologías recurrentes como la neumonía y la diarrea, al tiempo que previene el desarrollo a futuro de sobrepeso, diabetes y obesidad, además de potenciar el desarrollo cognitivo.
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Por el lado de las madres, la práctica acelera la recuperación física tras el parto, aminora el riesgo de padecer cáncer de ovario o de mama y fortalece la conexión afectiva con el hijo. Ante este escenario, Rivas concluyó que la protección del proceso debe ser asumida colectivamente: "Necesitamos que las mamás se sientan acompañadas y no juzgadas. Dar el pecho se aprende, y con información y apoyo oportuno la mayoría de las mujeres lo logra. Proteger la lactancia es una responsabilidad de las familias, los empleadores y todo el sistema de salud".
