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Menos horas, mejor pago de recargos: todos los cambios que llegan en julio con la reforma laboral

Julio comienza con nuevos cambios laborales en Colombia, con impacto en salarios, jornadas, recargos dominicales y obligaciones para las empresas.

Jornada laboral en Colombia. - Crédito: Foto: Segura Contadores
Andrés Martín Piñeros
Andrés Martín PiñerosPeriodista
01 JUL 2026 - 11:30Actualizado: 01 JUL 2026 - 13:28

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Los cambios laborales que comienzan a regir durante julio de 2026 marcan uno de los momentos más importantes para la implementación de la reforma laboral y de otras normas que ya habían sido aprobadas en años anteriores. A partir de este mes, tanto trabajadores como empleadores deberán adaptarse a nuevas reglas relacionadas con la jornada laboral, el pago por trabajar domingos y festivos, la inclusión laboral y los procedimientos internos de las empresas.

El calendario normativo concentra varias fechas clave que modifican la forma en que se organizan las relaciones laborales en Colombia. Algunas medidas representan un incremento directo en los ingresos de ciertos trabajadores, mientras que otras implican nuevos costos y ajustes operativos para el sector empresarial.

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Para Minuto60, el abogado laboralista Iván Polo Ecker, especialista en Derecho Laboral y director de Polo Ecker SAS, explicó el alcance de estas modificaciones y advirtió que ya no se trata de cambios futuros sino de obligaciones plenamente exigibles.

¿Qué cambios laborales comienzan a regir durante julio de 2026?

Uno de los ajustes más importantes empezó este 1 de julio, cuando el recargo por trabajar domingos y festivos aumentó del 80 % al 90 %, siguiendo el cronograma establecido por la reforma laboral. Ese incremento será el último paso antes de llegar al 100 % en julio de 2027.

Al mismo tiempo, el 15 de julio culminará el proceso gradual de reducción de la jornada máxima legal. Desde esa fecha, los trabajadores pasarán oficialmente de una jornada de 44 a 42 horas semanales, manteniendo el mismo salario y las mismas prestaciones sociales.

Para Iván Polo Ecker, el alcance de estos cambios va mucho más allá de un simple ajuste normativo. "No se trata de una afectación en sentido negativo, sino de un proceso de ajuste técnico, financiero y operativo que toda reforma de esta magnitud implica y que exige planeación por parte de los empleadores", dijo.

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Cambios por reforma laboral en Colombia. Foto: freepik

El especialista explica que la disminución de la jornada no solo representa trabajar menos horas, sino que modifica el valor de la hora ordinaria, situación que termina impactando el cálculo de horas extras, trabajo nocturno y demás recargos.

A esto se suma que desde diciembre de 2025 ya está vigente la nueva jornada nocturna, que inicia a las 7:00 de la noche y finaliza a las 6:00 de la mañana, con el correspondiente recargo del 35 %.

Otra obligación que terminó su periodo de transición corresponde a la actualización del Reglamento Interno de Trabajo. Las empresas debieron incorporar nuevos procedimientos disciplinarios que garanticen el debido proceso, el derecho de defensa, la contradicción, la presunción de inocencia y la doble instancia.

También comenzaron a ser plenamente obligatorias las medidas de inclusión laboral para personas con discapacidad, incluyendo la implementación de ajustes razonables y el cumplimiento de las cuotas mínimas de contratación establecidas por la ley.

¿Quiénes ganan y qué retos enfrentan las empresas con estos cambios laborales?

Para los trabajadores, los beneficios son principalmente económicos y relacionados con mayores garantías dentro de las organizaciones.

Quienes laboren domingos y festivos recibirán un pago superior gracias al incremento del recargo. Al mismo tiempo, la reducción de la jornada hace que cada hora de trabajo tenga un mayor valor económico, lo que repercute directamente en el cálculo de horas extras y otros recargos.

Sobre ese punto, Iván Polo Ecker destaca que el propósito de la reforma también apunta al bienestar de los empleados. "La reducción de la jornada máxima a 42 horas semanales permite una mejor conciliación entre la vida laboral, familiar y personal, sin disminuir el salario, las prestaciones sociales ni los demás derechos del trabajador", dijo.

La reforma fortalece las garantías del debido proceso al exigir que todos los procedimientos disciplinarios respeten el derecho de defensa, la contradicción, la presunción de inocencia y la doble instancia.

Iván Polo Ecker

Frente a este panorma, Minuto60 también consultó a Ana Milena Calvache, abogada laboralista, quien explicó que "la medida aplica para la mayoría de los trabajadores del país y no implica una disminución del salario, las prestaciones sociales ni de los demás derechos laborales. En la práctica, las empresas deberán reorganizar los turnos y horarios para cumplir con el nuevo límite legal, mientras que para efectos de liquidar horas extras, recargos y otros conceptos asociados a la jornada, el divisor mensual pasa a ser de 210 horas laborales. Esta reducción también es de obligatorio cumplimiento para los trabajadores domésticos, tanto internos como externo", dijo.

Es importante resaltar que la entrada en vigor de las 42 horas semanales también trae cambios para los empleadores en materia de obligaciones laborales. Desde esa fecha, las empresas quedan exoneradas de otorgar la jornada semestral familiar, conocida como el "Día de la Familia", así como de conceder las dos horas semanales destinadas a actividades recreativas, culturales, deportivas o de capacitación, un beneficio que aplicaba para compañías con más de 50 trabajadores.

Esto significa que la reducción de la jornada reemplaza esas medidas de bienestar previstas en la legislación anterior, aunque las empresas podrán mantenerlas de manera voluntaria si así lo deciden.

Los sectores con operación permanente como comercio, turismo, hotelería, transporte, vigilancia, salud e industria serán algunos de los que sentirán con mayor intensidad el incremento de los costos laborales derivados de estos cambios.

A ese escenario se suma un mayor control por parte del Estado, según explica Polo Ecker, pues con la creación de una planta temporal de 500 inspectores del Ministerio del Trabajo, prevista en el Decreto 52 de 2026, aumentará la capacidad para realizar inspecciones, abrir investigaciones e imponer sanciones cuando las empresas incumplan las nuevas disposiciones.

Frente a ese panorama, el especialista insiste en que la implementación de la reforma requiere algo más que controles. "La reforma laboral solo será una realidad sostenible si el Estado asume su papel como facilitador del ajuste, y no únicamente como fiscalizador de su cumplimiento", explicó.

Polo Ecker considera que el Gobierno también debería acompañar el proceso mediante incentivos tributarios, acceso a crédito, programas de formalización y apoyo técnico, especialmente para las micro y pequeñas empresas que concentran buena parte de la generación de empleo en Colombia.

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