Análisis: Nairo Quintana, entre luchar o retirarse en el 2026
José Serpa, exciclista colombiano, y Álvaro Pino, campeón de la Vuelta a España de 1986, reflexionaron sobre el corredor del Movistar.

Para los más jóvenes, es todo un espectáculo el previo de los diferentes Grandes Premios de Fórmula 1, en el que los desfiles, el rugir de los motores y la fiesta en los cielos con las aeronaves dibujando los colores de las banderas de los diferentes países a los que se viaja, termina convirtiéndose en una explosión de sentimientos en el pecho. Para algunos, es el éxtasis del deporte.
Sin embargo, esa sensación ya se había descubierto en Colombia, sin tener la excentricidad de las mejores marcas de automóviles del mundo ni la presencia de la gente más adinerada animando a los pilotos. En nuestro país, bastaba con que el ciclista boyacense Nairo Quintana frunciera el ceño. Que debajo de sus lentes oscuros, con los que se protegía del sol, mirara al horizonte, identificara las inclinaciones exactas de cada ascenso montañoso, elevara de a poco su torso y se pusiera en punta de pies sobre los pedales. Aunque no era el estruendoso ruido de un motor, cada pedalazo era una aceleración de dinámica ferroviaria, porque él era una locomotora.
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Cada pedalazo en busca de un triunfo no solo estallaba los muslos y gemelos de sus rivales, que iban quedando rezagados en la carretera, sino que explotaba los fuegos artificiales que había dentro de cada espectador que salía a las calles a animarlo, a mostrarle la bandera amarilla, azul y roja de Colombia en el firmamento de los más maravillosos paisajes europeos, mientras los aplausos para él eran una sinfonía a la victoria. Aunque pareciera que se estuviera comparando peras con manzanas, el verdadero símil es uno: ¡Nairo era un Ferrari!
Disfrutar sufrir
El pasado miércoles, Nairo puso fin a una terrorífica estadística. Con su séptimo puesto en la clasificación general del Tour de Omán, el corredor de 36 años cortó la racha de un año sin volver a aparecer en un top-10 de una carrera, tras la sexta casilla de la Vuelta a la Región de Murcia 2025, cuando el país estaba acostumbrado a verlo en uno de los tres cajones del podio.
Después de la pesadilla de suspensión que tuvo por un año, luego de ser acusado de usar la sustancia prohibida tramadol, el ciclista de Cómbita ha querido luchar por limpiar su nombre, ser ejemplo de deportividad y dar alegrías a los colombianos. Este año puede ser definitivo en la carrera del ganador del Giro de Italia 2014 y de la Vuelta a España 2016, porque quizá al final de la temporada se baje de la bicicleta y anuncie su retiro.
En entrevista con Minuto60, el exciclista español Álvaro Pino, ganador de la Vuelta a España 1986 y exdirector deportivo del equipo Kelme, aseguró que no sabe si Nairo tomará esa decisión, pero que su cuerpo ya no es el mismo, por lo que no le sorprendería que lo hiciera.
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“No lo sé, él tendrá que decidirlo. De hecho, vi una entrevista hace unos días y él no confirmaba su retiro; lo que sí dijo es que estaba con muchas ganas, con la ilusión de siempre, y las ganas las tiene. El ciclismo en los últimos cuatro o cinco años ha cambiado muchísimo en general. El año pasado le vi en momentos muy buenos, sin tener el nivel de hace seis años, pero sí a un nivel muy bueno, y cuando le escuché hace unos días me ilusioné con que, con una buena preparación, pueda estar luchando. Vamos a ver hasta dónde puede llegar”, aseguró el español.
Otro de los grandes conocedores consultados por Minuto60 fue el exciclista colombiano José Serpa, quien corrió en el Giro de Italia, Tour de Francia, Vuelta a España y los mundiales de ruta. Según él, Nairo tiene el gen competitivo, pero hoy, a su edad, está para ganar alguna etapa, no para pelear por grandes triunfos.
“Nairo es un gran corredor y, por muchos años, ha estado vigente, pero ya está en la curva en la que no está para pelear grandes vueltas; sí para darnos satisfacciones con victorias de etapas, incluso en una grande. Yo sí le veo la capacidad, según mi concepto, pero por su edad y el nivel tan alto que hay, no lo veo peleando por una grande”, comentó Serpa.
Nairo es un gran corredor y, por muchos años, ha estado vigente.
José Serpa, excorredor colombiano
ADN victorioso
Lo que más se le destaca a Nairo, ídolo nacional por todas las alegrías que le dio al país en años pasados, es su capacidad de sufrir y luchar. Nunca negó un esfuerzo y siempre se vació para cumplir con los objetivos o regalar espectáculo a los aficionados colombianos. Por eso, pese a estar inactivo y volver a competir, él se niega a que el ciclismo lo aparte del pelotón.
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“Lo que pasa es que el ciclismo se lleva en el ADN, y Nairo es de esos corredores que lo llevan en el ADN. Hoy no está en el ciclismo por ganar plata o por muchos más triunfos, sino que lo lleva muy dentro; cree y quiere seguir compitiendo. Precisamente lo que le mantiene son la ilusión y las ganas, pero a veces hay que ser realistas. Cuando uno tuvo los grandísimos éxitos que tuvo Nairo, a ese tipo de deportistas les cuesta decir adiós. A su edad y no rendir al nivel que se espera es complicado, porque se pueden poner excusas, echar la culpa por cosas externas, y eso, para el espectador y para él mismo, es dañino, no es la mejor imagen que puede dar”, aseguró Pino.
Hoy no está en el ciclismo por ganar plata o por muchos más triunfos.
Álvaro Pino, exciclista español
En ese sentido, Pino puso ejemplos de Rafael Nadal y Fernando Alonso, quienes se resistieron a retirarse a pesar de que sus resultados ya no eran los mismos de sus mejores épocas. “Cuando se llega a cierta edad, hay que saber dar un paso al lado y decir ‘hasta aquí llegué’. Se tuvieron exitosos resultados en los mejores años, y ya está. Pero para un deportista de élite como Nairo es difícil de reconocer; hay que tener las ideas muy claras. Con este momento del ciclismo actual será muy difícil que pueda llegar a un momento mínimamente parecido al que tuvo hace cuatro años”, añadió.
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Por su parte, Serpa cree que Nairo aún no se retira porque ha vivido toda su vida en el ciclismo, y pensar en el mañana le genera dudas sobre qué hacer después de ser un corredor activo. “Yo creo que es difícil tomar la decisión de bajarse de la bicicleta porque no se sabe qué se va a hacer, qué vida se hace. Son 20 años de solo estar en el ciclismo, de una vida muy plana. El solo hecho de pensar que mañana hay que levantarse y que no hay que entrenar es difícil, y creo que es miedo al retirarse lo que está sintiendo Nairo”, comentó.
Y vaticinó que no será fácil para Nairo, porque a su edad ya el cuerpo no funciona igual: “Lo que yo experimenté es que uno, entre más años, va perdiendo la capacidad de sufrimiento; no se llega a los límites que se tenían cuando había hambre o cuando dolía demasiado. A una edad avanzada, uno no se entrega igual”.
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Ciclismo actual
Nairo estará compitiendo desde este lunes en el UAE Tour, una exigente carrera de siete etapas, con dos días claves que terminarán en puertos de montaña, donde se medirá con ciclistas como Remco Evenepoel, Isaac del Toro y Adam Yates, entre otros. Desde allí se sabrá si está para dar la talla en un ciclismo actual muy diferente al de sus años de gloria.
“El ciclismo ha cambiado mucho. Nosotros veníamos de un ciclismo más tranquilo, quizá con amigos, pero ya no hay camaradería en el lote. Se sale a mil y se finaliza a mil. Lo importante es que Nairo tiene mentalidad de campeón, de nunca rendirse; es un corredor muy aguerrido que le gusta figurar. Esa es su gran ventaja a esta edad: asumir los retos. Lo que no sabemos es que su mente quiere, pero el cuerpo a esa edad no”, concluyó.
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Sin embargo, Pino es más realista. Sabe que los grandes nombres del ciclismo actual no le darán opciones. “Evidentemente, al nivel de Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard y Remco Evenepoel no está, y menos en las grandes vueltas, llámese Giro, Tour o Vuelta. La edad no perdona. Físicamente, uno puede tener muchas ganas, pero el cuerpo con las palizas que tiene encima no funciona igual. A la velocidad que se corre hoy en día lo veo difícil, pero ojalá se pueda, porque me pondría muy feliz”, concluyó.