Operación de Urrá en evaluación: lo que exigió la ANLA sobre su cuota y el clima
En medio del debate por las inundaciones, el embalse deberá recalcular su operación bajo nuevos criterios climáticos.

En medio de un inicio de año marcado por una temporada de lluvias atípica, ya que en Colombia los primeros meses del año suelen ser de sequía. Córdoba se ubica como el departamento más golpeado del país, con 62.000 familias afectadas. La cifra reavivó un viejo debate regional; el papel de la Central Hidroeléctrica Urrá I en las inundaciones que hoy mantienen amplias zonas bajo el agua.
Las críticas apuntan a la operación del embalse y a las descargas de agua como factores que habrían agravado la emergencia en municipios ribereños. De acuerdo con declaraciones de la ministra de Ambiente, Irene Vélez, la hidroeléctrica no contaba con un vacío de absorción suficiente para recibir las lluvias.
ANLA abre procesos sancionatorios a Urrá
Ante este panorama, en la mañana de este viernes 20 de febrero, la también directora de la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) informó que se adelantan dos procesos sancionatorios contra la hidroeléctrica.
El primero está relacionado con el presunto incumplimiento sistemático de la “Curva Guía Máxima”, los niveles seguros del embalse, entre 2020 y 2026. El segundo proceso se refiere a las condiciones que debían activarse en el marco del plan de contingencia.
Exigen reducir el nivel del embalse
Tras la emergencia, la ANLA exigió a la hidroeléctrica reducir su cuota de rebose, una medida de adopción inmediata. Actualmente, el nivel está en 130,5 metros y deberá disminuir a 128,5 metros. Además, la empresa deberá recalcular su volumen operativo e incorporar el llamado “vacío de amortiguación”.
“Aquellas hidroeléctricas, como Urrá, que tienen carácter multipropósito no solo se encargan de producir energía y obtener rentabilidad por su venta, sino que también tienen una responsabilidad en el manejo de la hidráulica regional. En este caso, lo que le estamos diciendo es que calcule exactamente cuánto debe dejar vacío para cumplir con su propósito de regulación hidráulica”, aseguró Vélez.
Asimismo, la ministra anunció que la hidroeléctrica tendrá un mes para recalcular su curva, es decir, el nivel máximo del embalse que garantice un “espacio” suficiente para recibir nuevas precipitaciones.

Emergencia Climática Hidroeléctrica Urrá I. Crédito: ANLA
Cambio climático y nuevos criterios técnicos
Dentro de ese nuevo cálculo deberán incluirse estudios de retorno de lluvias a 500 años y contemplar escenarios actualizados de cambio climático.
“Reconocemos que estamos frente a una nueva realidad: la del cambio climático y la variabilidad climática, que debe traducirse en una exigencia directa sobre los instrumentos ambientales de control. Si cambió la realidad ambiental por efecto de la variabilidad climática, necesitamos que los instrumentos estén acordes”, concluyó la ministra.
La ministra aseguró que los cambios climáticos serán extremos, por lo tanto las diferentes carteras y sus instrumentos deben estar alineados con esa nueva realidad.
