Escándalo en el Servicio Secreto de EE. UU.: suspenden al escolta de J.D. Vance por esta razón
El agente fue apartado de sus funciones mientras avanza una investigación interna que ha llamado la atención en Estados Unidos.

Un agente del Servicio Secreto de Estados Unidos que hacía parte del esquema de seguridad del vicepresidente J.D. Vance fue suspendido de sus funciones mientras avanza una investigación interna por una presunta filtración de información sensible.
De acuerdo con medios estadounidenses, las autoridades sospechan que el funcionario habría entregado datos que terminaron publicados en un artículo sobre los desplazamientos personales del vicepresidente y de su familia.
¿Qué información habría filtrado?
La investigación se centra en la posible participación del agente como fuente de un reportaje publicado por la cadena MS Now, en el que se revelaba el malestar de algunos integrantes del equipo de seguridad de Vance por la cantidad de recursos destinados a viajes privados del vicepresidente.
Entre los casos mencionados en la publicación figura el presunto traslado del hijo menor de la familia Vance a una clase de golf en un helicóptero militar, situación que habría generado inconformidad entre algunos miembros del Servicio Secreto.
El contenido del reportaje llamó la atención de la Casa Blanca, el Servicio Secreto y el FBI, que iniciaron averiguaciones para establecer cómo se obtuvo la información relacionada con los operativos de protección del vicepresidente.
"Un miembro de la División de Protección Vicepresidencial es objeto de una investigación administrativa —y potencialmente penal— relacionada con acusaciones de comprometer la seguridad operativa y de la información", afirmó Anthony Guglielmi, jefe de comunicaciones del Servicio Secreto.
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J.D. Vance, vicepresidente de Esdtados Unidos. Crédito: AFP.
La ofensiva de Trump contra las filtraciones
La suspensión del agente ocurre en medio de la política impulsada por la administración del presidente Donald Trump para endurecer los controles sobre las filtraciones de información dentro del Gobierno federal.
Recientemente, directivos del Servicio Secreto informaron que durante este año la agencia ha atendido cerca de 10.000 casos relacionados con amenazas contra las personas bajo su protección, entre ellas el presidente Trump y el vicepresidente J.D. Vance, al tiempo que advirtieron que estos riesgos han aumentado tanto en cantidad como en complejidad.
En paralelo, el Gobierno ha intensificado las investigaciones contra funcionarios sospechosos de entregar información reservada a la prensa. Uno de los casos más visibles se desarrolla en el Pentágono, donde el secretario de Defensa, Pete Hegseth, creó un grupo especializado para identificar y judicializar a quienes filtren documentos o datos confidenciales.
La ofensiva también ha alcanzado a los medios de comunicación. A comienzos de julio, cuatro periodistas de The New York Times fueron citados a declarar ante un gran jurado federal en una investigación relacionada con sus publicaciones sobre el avión presidencial que Catar regaló a Donald Trump, una decisión que fue rechazada por organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
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