En qué consiste la reforma laboral de Milei que aprobó el Senado argentino, entre protestas y polémica
La iniciativa obtuvo 42 votos a favor mientras sindicatos denuncian recorte de derechos y preparan nuevas movilizaciones.

Tras más de 13 horas de debate, el Senado argentino aprobó la tramitación de la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei, en lo que representa su primera gran victoria legislativa de 2026. La denominada 'Ley de Modernización Laboral' obtuvo 42 votos a favor y 30 en contra, sin abstenciones, en medio de fuertes protestas en las calles que dejaron al menos 15 heridos y una treintena de detenidos.
La iniciativa, que ahora deberá ser debatida por la Cámara de Diputados para su aprobación definitiva, plantea una transformación profunda del régimen laboral vigente con modificaciones desde 1974.
El Gobierno sostiene que los cambios son necesarios para reducir la litigiosidad y enfrentar la informalidad laboral, que alcanza un 43%, una cifra récord en el país. La oposición y las centrales sindicales, en cambio, advierten que la norma favorece a las grandes empresas y precariza las condiciones de los trabajadores.
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Javier Milei, presidente de Argentina, impulsa la reforma laboral aprobada por el Senado. AFP
Una victoria política para Milei
El oficialismo celebró el resultado como un paso decisivo hacia la modernización del mercado laboral. La jefa del bloque en el Senado, Patricia Bullrich, defendió la reforma al asegurar que el esquema actual está “obsoleto” y responde a una realidad productiva de hace medio siglo.
“¿Puede un país durante 15 años no crear nuevos puestos de trabajo?”, cuestionó Bullrich, al tiempo que afirmó: “Esta ley está a la altura del país que estamos construyendo, un país de futuro”.
Mientras tanto, el Ejecutivo ya trabaja para garantizar que el proyecto supere el trámite en Diputados sin cambios sustanciales, donde confía en tener los apoyos necesarios.
¿Qué cambia en las indemnizaciones por despido?
Uno de los ejes centrales de la reforma es la modificación en el cálculo de las indemnizaciones. La norma excluye del monto indemnizatorio conceptos como el aguinaldo, las vacaciones y los bonos no mensuales, que actualmente algunos jueces consideran al fijar los pagos.
En términos prácticos, esto implica que ante un despido improcedente el trabajador percibirá una compensación menor que bajo el esquema vigente. No obstante, la ley establece un piso mínimo equivalente al 67% del salario habitual.
Además, las grandes empresas podrán fraccionar el pago de la indemnización hasta en seis cuotas mensuales, mientras que las pequeñas y medianas empresas podrán hacerlo en hasta 12 cuotas.
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Manifestantes protestan en Argentina contra la reforma laboral aprobada por el Senado, en una jornada marcada por enfrentamientos y detenciones. Redes sociales
Fondo común y nuevas reglas salariales
Para aliviar el impacto económico de las indemnizaciones en las compañías, la reforma crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este mecanismo funcionará como una “hucha” colectiva financiada por aportes obligatorios: el 1% mensual para grandes empresas y el 2,5% para pymes, calculado sobre la base actual de contribuciones a la Seguridad Social.
Cuando un trabajador sea despedido, parte de la indemnización saldrá de este fondo y no directamente de la empresa. Esto supone un cambio en la administración de recursos, que pasarán a ser gestionados bajo supervisión estatal.
La ley también habilita que el salario pueda pagarse en pesos, en divisas o incluso en especie, como alimentos o alojamiento, siempre mediante transacciones bancarias. El Gobierno argumenta que esta medida ayudará a reducir la economía informal y fortalecer el control fiscal.
¿Se amplía la jornada laboral?
La jornada máxima semanal se mantiene en 48 horas, pero cambia su distribución. Se introduce el llamado “banco de horas”, que permitirá compensar horas trabajadas por encima de la jornada diaria con días libres posteriores.
En la práctica, algunos días podrían extenderse hasta 12 horas, siempre que luego se equilibren dentro del período acordado. Para el Ejecutivo, esta flexibilidad beneficiará a sectores con picos de actividad; para los sindicatos, abre la puerta a jornadas más extensas sin el pago adicional que hoy corresponde.
Asimismo, la compensación de horas extra dejará de depender casi exclusivamente de los convenios colectivos y podrá negociarse de forma individual entre empleado y empleador.

Manifestantes se concentran en las calles mientras el Senado aprueba la reforma laboral. AFP
Cambios en vacaciones, bajas médicas y huelgas
La reforma introduce límites en las bajas médicas por enfermedad o accidente no laboral. En determinados casos considerados conductas de riesgo, el trabajador recibirá el 50% del salario básico durante tres meses o seis si tiene personas a cargo, mientras que en otras situaciones el porcentaje podrá llegar al 75%. Además, las empresas tendrán mayor participación en las juntas médicas de control.
En cuanto a las vacaciones, se permitirá fraccionarlas en bloques mínimos de siete días, distribuidos a lo largo del año. Solo una vez cada tres años se garantizará que el trabajador coincida con el receso escolar de verano.
Uno de los puntos más controvertidos es la ampliación de los llamados “servicios esenciales”, donde incluso durante una huelga deberá mantenerse al menos el 75% de la actividad. También se endurecen las sanciones por bloqueos o tomas de establecimientos, que podrán considerarse faltas graves con riesgo de despido.
Mientras el Senado dio luz verde al proyecto, en las calles la respuesta fue de rechazo. Las centrales sindicales ya anticiparon nuevas huelgas y acciones judiciales para frenar una reforma que consideran regresiva. El debate ahora se traslada a Diputados, donde se definirá el futuro inmediato del mercado laboral argentino.
*Con información de AFP.
