Juanes confiesa el macabro trauma de su infancia que lo marcó para siempre
El cantautor colombiano se confesó en el podcast de la periodista mexicana Vicky Van, quien se sorprendió con lo que dijo el paisa.

El éxito, la fama mundial y los millones de discos vendidos no hacen inmunes a las estrellas de la música a los miedos más profundos del ser humano.
Detrás de la figura del rockstar, Juanes esconde vivencias de su infancia que moldearon de manera definitiva su vida adulta, sus hábitos cotidianos y sus fobias más arraigadas. Recientemente, el cantautor colombiano abrió su corazón para revelar un episodio impactante de su niñez en Medellín, un recuerdo desgarrador que, según sus propias palabras, lo dejó marcado para siempre.
¿Juanes confesó que no come chicharrón?
La inesperada revelación tuvo lugar durante su participación en el podcast El Vicky Van Show, conducido por @dalechama. En una charla cargada de las confesiones más íntimas y curiosas de su carrera, el intérprete de A Dios le pido hizo un repaso completo por su trayectoria artística.
Desde los misterios detrás de su recordada faceta como el músico paisa y sus inicios en la escena musical, pasando por su época más rockera y rebelde, hasta llegar a revelar la playlist que lo acompaña en su día a día. Sin embargo, el momento cumbre de la entrevista llegó cuando el artista confesó la perturbadora razón por la que mantiene una estricta distancia con ciertos alimentos tradicionales.
Para sorpresa de la mesa de conducción y de miles de oyentes, el cantante abordó el tema gastronómico con una contundente declaración: "No, yo no como chicharrón". Para un artista nacido y criado en Antioquia, donde este platillo es un pilar fundamental de la bandeja paisa y del orgullo regional, la afirmación generó una intriga inmediata. La explicación a este rechazo no tiene nada que ver con dietas rigurosas ni con caprichos de celebridad, sino con una costumbre decembrina que se transformó en una pesadilla.
¿Qué causó el trauma de Juanes en su propia casa?
Juanes transportó a la audiencia unas tres o cuatro décadas atrás, describiendo una arraigada y 'sangrienta' tradición que aún suele solía celebrarse en Medellín durante las fiestas de Navidad o Fin de Año. "En la tradición de Colombia de 30 o 40 años se mataba el marrano en la casa", relató. Las familias solían festejar al ritmo de la música mientras se preparaba el banquete principal en el patio del hogar.
El relato se tornó oscuro al recordarlo. "Entonces a mi casa llegaba el carnicero a las 7:00 a. m., llevaban el marrano, y lo mataba en el patio", confesó el músico. Aquella escena de violencia animal, presenciada a una edad muy temprana, rompió la magia de sus navidades. "Y eso es muy popular, pero eso a mí me traumatizó de por vida", sentenció.
Ese choque emocional convirtió un plato festivo en el recordatorio permanente de un momento lúgubre, demostrando que incluso las tradiciones más populares pueden dejar cicatrices invisibles pero imborrables en la mente de un niño.

