Gustavo Bolívar presenta ‘Nadie muere en la víspera’: un thriller político con un ‘guiño’ a Colombia
El exsenador de Colombia volvió a retomar su faceta de escritor con una novela que relata una realidad que, según él, ya vivió.

Aunque es común que los políticos escriban libros para contar sus experiencias antes, durante o después de su paso por la vida pública, no es tan frecuente que la literatura y la política terminen cruzándose de una manera tan estrecha Ese ha sido precisamente el caso de Gustavo Bolívar, quien mucho antes de pensar en ocupar un cargo público ya se dedicaba a escribir historias.
Su relación con la literatura comenzó desde muy joven. De hecho, Proimágenes Colombia registra que su primera novela, titulada 'El precio del silencio', la escribió cuando tenía 13 años, mucho antes de convertirse en senador de la República.
Con los años, Bolívar se consolidó como escritor y guionista de historias que alcanzaron gran reconocimiento en Colombia, entre ellas Sin tetas no hay paraíso, El capo, Pandillas, guerra y paz, Los Victorinos y Tres Caínes.
Luego llegó su incursión en la política, una faceta que terminó cruzándose con esa trayectoria literaria. Ahora, después de su paso por el Senado y otros cargos públicos, Bolívar regresa a la literatura con Nadie muere en la víspera, una novela publicada en 2026 que mezcla ficción, corrupción, creencias, aventura y una historia de amor.
Gustavo Bolívar en el Felit2026
Minuto60 conversó con Gustavo Bolívar en medio de su participación en el Festival Internacional del Libro del Tolima, donde contó cómo vivir la política desde adentro terminó influyendo en su escritura. Según explicó, esa experiencia le ha permitido construir obras mucho más maduras y reales, pero, además, con la posibilidad de hacer verdaderas críticas a la sociedad.
Es una novela literaria donde, a través de dos personajes, uno de derecha y uno de izquierda, voy construyendo una paradoja, y es que en un país tan polarizado como el nuestro nos necesitamos unos a los otros. Él es un empresario y ella, que es una ambientalista, ella de izquierda, él de derecha, terminan en un naufragio, perdidos en el mar durante varios meses; la paradoja es que se necesitan para vivir.
Y es que, aunque la faceta política de Gustavo Bolívar parece haber quedado en un segundo plano tras la llegada de Abelardo de la Espriella a la Presidencia de la República, el escritor encontró en Nadie muere en la víspera una manera de llevar parte de sus experiencias al terreno de la ficción.
En esta novela, Bolívar aborda situaciones relacionadas con lo que vivió durante su paso por el Senado y también pone sobre la mesa, según ha explicado, algunos de los temas que hoy más le preocupan del país.
Como sociedad nos pone a reflexionar y es como mi aporte a contribuir a que desaparezca esta polarización que nos tiene enfrentados incluso entre las mismas familias. Y es saber que si el empresario es de derecha y el obrero es de izquierda, se necesitan, porque el empresario puede ser muy rico y puede tener muchas máquinas valiosas, pero si no tiene quien se las maneje, pues tampoco se vuelve rico. Y el empleado necesita su salario mensual también para llevar la comida a la casa. Y así como esa, hay muchísimos lugares donde nosotros necesitamos unos a los otros.
Además, el exfuncionario dio detalles de como cambió su vida desde que el expresidente Gustavo Petro lo llamó en 2017 a ser parte de una lista al Congreso y como desde ese momento su literatura "maduró".
Hoy en día mis obras son más maduras y más creíbles, porque, como lo dice aquí en la contratapa: "Es el privilegio de un escritor poder ingresar al monstruo que quiere contar, el monstruo de la política". Yo de hecho había escrito sobre política y también en las series de televisión que hice, entre ellas Pandillas Guerra y Paz, El Capo, por ejemplo, pero la imaginaba. Esta novela tiene de particularidad que yo la vivo. Lo que estoy contando ahí lo he visto.
Hoy, cuando la política parece estar más alejada y el arte es el siguiente paso en su vida, Bolívar pide a los colombianos “empaparse” de historia y cultura, pues, según aseguró, “una sociedad que lee es menos manipulada”.

