La historia oscura de Rybakina con Stefano Vukov: la toxicidad de una relación DT y pareja al tiempo
La kazaja recién ganó el título del US Open y se recuerda ese incómodo momento con un entrenador que marcó su carrera.

La kazaja Elena Rybakina acaba de conseguir el título más importante de su carrera en Nueva York, luego de vencer a Aryna Sabalenka en la final del US Open por 6-4, 5-7, 6-2 pero su recorrido hacia la cima del tenis femenino también ha estado acompañado por una historia que durante los últimos años generó preguntas fuera de las pistas.
El nombre de Stefano Vukov apareció durante buena parte de su ascenso, primero como el entrenador que la llevó desde posiciones alejadas de la élite hasta Wimbledon y después como la figura alrededor de la cual surgió una investigación de la WTA.
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Una relación profesional que cambió la carrera de Rybakina
Vukov comenzó a trabajar con Rybakina en el 2019, cuando la tenista todavía estaba fuera del grupo de las mejores 200 del mundo. La colaboración produjo resultados rápidamente: la kazaja ganó su primer título WTA ese mismo año en Bucarest y avanzó hasta instalarse entre las 30 mejores. Tres años después, alcanzó el momento que cambió su carrera al conquistar Wimbledon, primer Grand Slam de su palmarés. La propia WTA ha destacado que Vukov estuvo al frente de ese proceso y que celebró aquel campeonato con un tatuaje relacionado con la jugadora.
Ese tatuaje fue consecuencia de una apuesta que ambos habían hecho años antes. Rybakina contó a la WTA que durante un torneo en Doha habían bromeado sobre la posibilidad de que Vukov se tatuara algo si ella ganaba un Grand Slam. Después de conquistar Wimbledon en el 2022, el entrenador cumplió su palabra y llevó el nombre de Rybakina tatuado en el bíceps derecho. La escena llamó la atención dentro del circuito y terminó convirtiéndose en uno de los detalles más recordados de una relación que ya trascendía la imagen habitual entre una jugadora y su entrenador.
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La ruptura, la investigación y las acusaciones
La sociedad terminó en agosto del 2024, poco antes del US Open. Rybakina posteriormente contrató a Goran Ivanisevic para la temporada 2025, pero meses después anunció que Vukov regresaría a su equipo. En enero de ese año, la WTA confirmó que el croata estaba suspendido provisionalmente por una posible infracción de su Código de Conducta.
La investigación concluyó en febrero y la organización informó que la suspensión continuaba, aunque decidió no revelar públicamente los detalles del expediente. Vukov negó haber cometido abusos y Rybakina aseguró que nunca había sido maltratada por él.
La investigación volvió a poner bajo escrutinio el comportamiento del entrenador durante los partidos y entrenamientos. The Athletic publicó testimonios y detalles sobre presuntos episodios de maltrato verbal y psicológico, incluidos insultos y una presión considerada excesiva.
También surgieron informaciones sobre una relación personal entre ambos. Un reporte citado por medios especializados señaló que existían indicios de que habían compartido habitación durante el Abierto de Australia y que el vínculo había adquirido una dimensión romántica. Ninguno de los dos reconoció públicamente esos señalamientos como una relación abusiva.
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Vukov volvió y ahora está junto a una campeona del US Open
El desenlace de aquella investigación tampoco terminó con una separación definitiva. En agosto de 2025, después de una apelación, la WTA confirmó que Vukov volvía a ser elegible para recibir credenciales y acceder a las zonas de jugadores de sus torneos. Poco después apareció nuevamente junto a Rybakina en Cincinnati. La tenista explicó entonces que estaba contenta de tenerlo en su equipo y afirmó: “Nunca tuve un problema con él”.
Desde entonces, Rybakina volvió a ganar grandes títulos con Vukov dentro de su equipo. En 2025 conquistó las WTA Finals y en enero de 2026 ganó el Abierto de Australia. En septiembre llegó a su primera final del US Open y derrotó a Aryna Sabalenka por 6-4, 5-7, 6-2. El campeonato fue además el tercero de Grand Slam para la kazaja y coincidió con su llegada al número uno mundial.
Vukov, cuya situación fue objeto de una investigación y una sanción posteriormente levantada, sigue formando parte de una historia inseparable del ascenso de Rybakina en el tenis.

