Faltan 50 días para el Mundial | Los dolores de cabeza de Néstor Lorenzo con Colombia
Al seleccionador se le está acabando el tiempo para que los jugadores que no han tenido tiempo lo recuperen y confeccione la mejor convocatoria.

El mundo del fútbol está con el reloj en mano contando los segundos; otros tachan día tras día sus calendarios. La emoción de que ruede el balón en el nuevo formato de la Copa del Mundo de la FIFA aumenta los latidos y la ansiedad comienza a apoderarse de los aficionados que tendrán representaciones de sus países y de los amantes de este deporte. ¡Faltan 50 días para el pitazo inicial!
Este tiempo comienza a marcar una contrarreloj en los entrenadores de los diferentes equipos para ir confeccionando sus nóminas, ver si se lleva a uno o al otro, el estado de salud de todos sus jugadores y ver si sobre el final se incluye a alguna sorpresa para este campeonato. Todos los detalles en este momento son importantes y se reza para que no haya ninguna lesión de último momento.
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En el caso de la Selección Colombia, las dudas son bastante pronunciadas y más después de la cara tan pálida que mostró el equipo de Néstor Lorenzo en sus partidos amistosos contra Croacia y Francia, con un saldo de dos derrotas, pero con la preocupación de un flojo funcionamiento, la falta de nivel de James Rodríguez y más dolores de cabeza que no dejan dormir por estos días tranquilo a hinchas ni cuerpo técnico.
James Rodríguez, la peor jaqueca
El talentoso volante y uno de los jugadores más importantes en la historia de la Selección Colombia es la principal preocupación de Lorenzo y los aficionados. Para este semestre, el ‘10’ volvió a comenzar su pretemporada tarde – como se volvió costumbre – y su vida en el Minnesota United se ha convertido en un suplicio.
Desde su llegada a la MLS, el zurdo ha tenido la posibilidad de estar en ocho encuentros, sin embargo, se perdió los juegos contra Austin, Nashville, LA Galaxy y San Diego, estos por lesiones o enfermedades mientras que, contra Austin, por temas de problema con su visado.
En ese sentido, apenas ha disputado tres partidos. Contra Vancouver en la derrota 6-0 jugó 26 minutos, lo que marcó su debut en el fútbol de los Estados Unidos, contra Seattle Sounders, en el empate 0-0, jugó 13 minutos y recientemente contra Portland fue enviado al campo para quemar tiempo y apenas estuvo en cancha un minuto.
Esto sumado a los problemas físicos por la intermitencia en los entrenamientos, las enfermedades que ha sufrido, más la falta de ritmo de competencia hacen que la preocupación sea más alta, porque lo mostrado en los juegos amistosos fue demasiado flojo para los ojos de todo el mundo. Seguro James va a ir, el problema es apostar por él con ese nivel tan bajo.
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¿Y el arco?
Parece lógico que mantenga su salvador en el arco. Camilo Vargas se encuentra bien de salud y volvió a encontrar una regularidad en la portería de Atlas de México. Ha sido titular indiscutible de su conjunto y eso le da la confianza a Lorenzo para que sea llamado sin problema como el número ‘1’.
Sin embargo, el problema está en la escogencia de los otros arqueros. Kevin Mier, por ejemplo, que era otro de los jugadores del gusto de Lorenzo, no ha sido capaz de volver a tomar ritmo ni la confianza en Cruz Azul tras su fractura de tibia el año pasado. Apenas ha aparecido en dos partidos este semestre en la Liga y otros dos en la Copa de Campeones de la Concacaf.
El otro arquero del proceso es Álvaro Montero, quien se ha consolidado en Vélez Sarsfield, tras una primera pretemporada irregular. A inicio de esta campaña se convirtió en uno de los mejores arqueros en el sur del continente. Ha disputado 14 encuentros, ha recibido nueve goles y en siete oportunidades su valla salió invicta.
El problema es que con la Selección Colombia tuvo la oportunidad contra Francia, pero fue goleado y tuvo muchas inconsistencias, tanto así que algunos de los goles que le hacen se vio involucrado.
A David Ospina pareciera que no lo van a sacar por su “liderazgo” dentro del grupo, pero su rendimiento en la misma Liga BetPlay ha sido cuestionado. Adicionalmente, se habla de Aldair Quintana o Andrés Marmolejo.
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La defensa y su rompecabezas
La discusión de la defensa de la Selección Colombia es otro dolor de cabeza. Y ahí, la línea defensiva empieza a mostrar grietas preocupantes. Jugadores como Jhon Lucumí, Davinson Sánchez, Juan Cabal y Yerry Mina —que deberían ser garantía— hoy generan más dudas que certezas.
El caso de Lucumí es particular: es uno de los centrales con mayor continuidad en el proceso, con más de 35 partidos internacionales y consolidado en Europa. Sin embargo, su presente en selección muestra altibajos: aunque ha sumado minutos importantes (más de 400 en el último registro), su impacto no ha sido del todo dominante en momentos clave. Es titular, sí, pero no termina de ser ese líder defensivo que ordene y sostenga.
En el caso de Davinson Sánchez, la preocupación pasa por la irregularidad. A pesar de su experiencia (más de 70 partidos con la selección), sus números recientes en el combinado nacional reflejan intermitencia: cinco partidos, pero con menor cantidad de minutos y sin continuidad sólida como eje de la zaga. A eso se suma una constante en su carrera: errores puntuales en partidos de alta exigencia que terminan costando caro.
Por su parte, Juan Cabal representa el otro extremo del problema: falta de rodaje. Con apenas tres apariciones con la selección y prácticamente sin minutos recientes en el equipo nacional, su inclusión responde más a proyección que a presente. Y en eliminatorias o torneos grandes, apostar por jugadores sin recorrido termina siendo un riesgo competitivo evidente.
Finalmente, lo de Yerry Mina es un tema físico y de continuidad. Aunque sigue siendo un referente por experiencia y jerarquía, su participación reciente es limitada (apenas un par de partidos y 90 minutos en registros recientes). La falta de ritmo competitivo le ha impedido consolidarse nuevamente como ese defensor dominante que fue en ciclos anteriores.
El panorama de la Selección Colombia no es el mejor, aunque es seguro que contará con toda la afición colombiana, pero eso no deja de ser un dolor de cabeza para Néstor Lorenzo.
