La historia de resiliencia de Daniel Muñoz: de estar a punto del retiro a marcar gol en el Mundial
El lateral antioqueño anotó el primer gol de la Selección Colombia en el Mundial 2026, pero detrás hay una historia de lucha y perseverancia.

Daniel Muñoz abrió el camino para la victoria de la Selección Colombia en su debut en el Mundial de 2026 frente a Uzbekistán. El lateral antioqueño apareció en el momento justo, se proyectó al ataque y definió como un karateka para poner el primer gol de Colombia en el Mundial, desatando la locura en el Estadio Azteca y en tierras cafeteras.
¡GOOOOOLAZOOOO DE COLOMBIA!
— DSPORTS (@DSports) June 18, 2026
Daniel Muñoz apareció y definió de primera para el 1-0 ante Uzbekistán , luego de una asistencia de lujo de Luis Díaz. pic.twitter.com/jyK2hzrbxj
Pero la anotación no solo representó el 1-0 parcial ante el cuadro asiático, sino que fue la confirmación de una historia de perseverancia que años atrás parecía imposible de imaginar. Porque antes de convertirse en uno de los hombres más importantes para Néstor Lorenzo en el equipo nacional y de escribir su nombre en la historia de los mundiales para Colombia, Daniel Muñoz estuvo a punto de renunciar al fútbol.
El propio jugador ha recordado en varias entrevistas las múltiples dificultades que vivió antes de debutar como profesional. Mientras muchos de sus compañeros de generación ya hacían parte de equipos de primera división e incluso integraban las selecciones juveniles del país, él seguía buscando una oportunidad.
Yo me sentía hasta mal. Todos los compañeros con los que jugué ya estaban jugando profesional, eran selección Colombia sub-17, sub-15, mundialistas sub-17, y yo jugando la Primera C.
Daniel Muñoz
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De los rechazos en Europa a las pruebas fallidas: el camino más difícil
La situación se ponía cada vez más difícil, no por falta de talento, sino porque año tras año se iba volviendo cada vez más mayor para el fútbol. El lateral realizó pruebas en entre 12 y 15 equipos de Colombia y también intentó abrirse camino en el exterior; pero nada parecía funcionar.
Estuve probando en México, en España, en Italia, donde la puerta no se abrió. Muchas veces yo me preguntaba: ¿y por qué? ¿Qué es lo que pasa?
Daniel Muñoz
La frustración llegó a tal punto que perdió la ilusión por seguir jugando. A los 19 años ya no veía tan claro su futuro en el fútbol y las dificultades económicas hacían todavía más pesada la carga. No tenía para pasajes, no tenía para implementos y si quería jugar, tenía que pedir prestado a su novia, a vecinos, a familiares.
La verdad, yo no estaba muy ilusionado de seguir jugando fútbol.
Daniel Muñoz
Sin embargo, cuando parecía que el sueño llegaba a su fin apareció una última oportunidad. Unos amigos le hablaron de Total Soccer, un club aficionado de Medellín, y el lateral decidió intentarlo una vez más. Y como dicen por ahí, la última fue la vencida. En medio de jugadores menores que él, tuvo que aprender de humildad y de disciplina.
"No era fácil llegar a un lugar y jugar con chicos menores que tú, sabiendo que tus compañeros ya estaban en equipos profesionales. Ahí es donde tienes que tener humildad", explicó.
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La llamada que cambió su vida: de Águilas Doradas al Mundial 2026
Esa humildad terminó siendo una de sus mayores fortalezas y, en 2016, llegó el llamado que cambiaría su vida. Mientras se preparaba para ver la final de la Copa Libertadores entre Atlético Nacional e Independiente del Valle, recibió una llamada del director deportivo de Águilas Doradas.
Debía presentarse al día siguiente en el estadio Alberto Grisales para ser observado por el cuerpo técnico. La decisión no era sencilla; fiel hincha del equipo verdolaga, debía elegir entre un sueño de hincha y un sueño de jugador. Es más, sus amigos ya tenían todo preparado para celebrar un posible título, pero él entendió que aquella podía ser la oportunidad que había esperado durante años.
"Nosotros ya teníamos todo para celebrar y para irnos a una finca. Me tocó decidir entre ver la final y celebrar o perseguir mi sueño. Me fui para la casa y casi no dormí", contó.
Esa difícil decisión dio resultado, pues convenció al entrenador en los primeros entrenamientos y eso lo llevó a ganar un espacio en el equipo de Águilas Doradas. Firmó su contrato y, así, firmó su llegada al fútbol profesional.
Me tocaba bajar las pesas del bus. Yo era como el utilero. Si faltaba un central, jugaba de central; si faltaba un lateral izquierdo, jugaba de lateral izquierdo.
Daniel Muñoz
Por ese entonces tenía 20 años, una edad que muchos consideran tardía para iniciar una carrera en la élite. Y hoy, casi una década después, aquel joven que dudó de su futuro es uno de los referentes de la Selección Colombia y acaba de marcar el gol con el que sueñan muchos de los seleccionados: no solo el primero de la selección en el Mundial, el de un Mundial.
