La memoria no se borra: la juventud volverá a encender la luz de ColombiaPor: Fernando Ardila PatiñoSu tarea es distinta: tomar esas experiencias como referencia, reconocer el valor de quienes abrieron camino y construir nuevas respuestas.
El hilo que nos hace humanos: De las pieles de nuestros antepasados a la arquitectura de la moda colombianaPor: Fernando Ardila PatiñoUna prenda puede proteger el cuerpo, representar una profesión, contar una historia y ayudarnos a reconocer quiénes somos.
El opinador profesional, o el inspector de vidas ajenasPor: Fernando Ardila PatiñoLa sociedad tiene una extraordinaria habilidad para convertir la vida de los demás en formulario de control de calidad.
De la creatividad al estándarPor: Fernando Ardila PatiñoMientras muchas industrias intentan reducir el riesgo eliminando la creatividad, las nuevas generaciones están aprendiendo a crear por fuera de ellas.
Generosos como el caféPor: Fernando Ardila PatiñoLos colombianos, en los momentos difíciles, hemos demostrado que podemos convertir una pequeña ayuda en una enorme posibilidad para otro ser humano.
La nueva edad media, a medias: el feudo digital y la misa del algoritmoPor: Fernando Ardila PatiñoNunca fue tan rentable hablar sin saber. Nunca fue tan costoso saber y hablar.
El traje nuevo del electorPor: Fernando Ardila PatiñoCada elección es una inmensa sastrería colectiva.
Tenemos tecnología de dioses, instituciones medievales y un cerebro de la edad de piedraPor: Fernando Ardila PatiñoLa evolución, el cerebro y la política
El flautista y la república del desencantoPor: Fernando Ardila PatiñoDécadas de incumplimientos incubaron el oído perfecto para una nueva canción política. Una melodía que promete destruirlo todo, cambiarlo todo