Antes del terremoto de 7,4: los 9 sismos que sacudieron San José del Palmar, Chocó
El SGC identificó nueve sismos con características similares al ocurrido el 10 de agosto y explicó por qué esta zona tiene alta amenaza sísmica.

San José del Palmar, en Chocó, volvió a quedar en el centro de la atención tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el 10 de agosto de 2026. Sin embargo, este movimiento no fue un hecho aislado en una región que históricamente ha registrado diferentes tipos de sismos y donde existe una alta amenaza sísmica.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) explicó que el municipio está ubicado en una zona de amenaza sísmica alta y expuesto a distintas fuentes capaces de generar movimientos telúricos de diferentes características.
En una publicación realizada por la entidad, el SGC presentó nueve sismos históricos similares al ocurrido el pasado 10 de agosto, teniendo en cuenta aspectos como su magnitud, profundidad y efectos. El objetivo es mostrar parte del comportamiento sísmico que ha tenido esta región y sus alrededores.
Una zona de alta actividad sísmica
De acuerdo con el SGC, la ubicación de San José del Palmar hace que el territorio esté expuesto a diferentes fuentes sismogénicas. Entre ellas se encuentran los llamados sismos de subducción, como el ocurrido el pasado 10 de agosto.
Este tipo de movimientos se produce por la interacción entre placas tectónicas. En el caso de esta región, están relacionados con la interacción de las placas de Nazca y Suramericana, un proceso que genera acumulación y liberación de energía en el subsuelo.
Por esta razón, la ocurrencia de un terremoto de gran magnitud no significa que se trate de un fenómeno completamente inesperado para la zona. La historia sísmica permite observar que el territorio colombiano ha registrado movimientos de diferentes magnitudes y profundidades. El SGC señaló que los nueve eventos históricos presentados tienen características similares, especialmente en cuanto a profundidad y efectos, al terremoto ocurrido el 10 de agosto.
Esto no significa, sin embargo, que esos movimientos hayan sido precursores del terremoto de 7,4 ni que permitan predecir nuevos eventos. La comparación sirve para conocer mejor el comportamiento sísmico histórico de la región.
Los sismos que muestra el SGC
Los eventos hacen parte de la información histórica recopilada y estudiada por el Servicio Geológico Colombiano, que utiliza estos registros para analizar cómo se ha comportado la actividad sísmica en diferentes regiones del país.
Entre los sismos históricos destacados por el SGC aparecen nueve movimientos registrados antes del terremoto del 10 de agosto:
30 de julio de 1962: magnitud 6,5.
23 de noviembre de 1979: magnitud 7,2.
4 de febrero de 1938: magnitud 7,0.
3 de abril de 1973: magnitud 6,2.
20 de diciembre de 1961: magnitud 6,8.
8 de febrero de 1995: magnitud 6,4.
7 de junio de 1925: magnitud 6,1.
23 de mayo de 1957: magnitud 6,1.
A estos antecedentes se suma como referencia el terremoto del 10 de agosto de 2026, de magnitud 7,4, que es el evento reciente alrededor del cual se realiza la comparación.
El SGC explicó que estudiar los terremotos del pasado permite comprender mejor la sismicidad de Colombia y aporta información para evaluar las amenazas a las que están expuestas las comunidades.
La entidad cuenta además con un Sistema de Información de Sismicidad Histórica, en el que se recopilan datos sobre diferentes eventos registrados en el territorio nacional.
El antecedente del terremoto de 1999
La región también está relacionada con otros sistemas tectónicos capaces de producir terremotos importantes. Entre ellos se encuentran sistemas de fallas corticales, como el sistema de la Falla de Romeral.
Según explicó el SGC, estas estructuras permiten acomodar parte de la deformación de la corteza terrestre y han estado relacionadas con importantes eventos sísmicos ocurridos en Colombia.
Uno de los ejemplos más conocidos es el terremoto del 25 de enero de 1999, que tuvo una magnitud de 6,2 y provocó una emergencia de grandes proporciones, especialmente en municipios del Eje Cafetero. El desastre dejó más de mil personas muertas y graves daños en infraestructura y viviendas.
Este evento es un antecedente importante de la actividad sísmica del país, aunque corresponde a otro contexto tectónico y no hace parte de los nueve sismos históricos de profundidad intermedia comparados por el SGC.
Este antecedente permite entender que la amenaza sísmica en Colombia no está concentrada en un único punto ni responde a una sola fuente. Diferentes sistemas tectónicos pueden generar movimientos en distintas zonas del país.
Por ello, el terremoto de 7,4 del 10 de agosto debe analizarse dentro de un contexto geológico más amplio y no como un evento que, por sí solo, indique una supuesta activación de una estructura sísmica.
El Servicio Geológico Colombiano destacó que la información histórica recopilada por sus especialistas también sirve como insumo para el Modelo Nacional de Amenaza Sísmica, una herramienta que permite estimar las intensidades que podrían alcanzar futuros terremotos en Colombia.
Así, los nueve sismos históricos presentados por el SGC permiten mirar hacia atrás para entender mejor la actividad sísmica de la zona. Conocer estos antecedentes no permite predecir cuándo ocurrirá el próximo terremoto, pero sí ayuda a comprender la amenaza y a fortalecer la preparación de las comunidades.
