"Dele duro, Jennifer": pelea callejera entre vendedores informales a la salida de FILBo
Vendedores informales habrían protagonizado pelea a las afueras de Corferias. Esto es lo que se sabe.

Un bochornoso hecho se presentó en las últimas horas donde presuntos vendedores informales protagonizaron una pelea callejera a las afueras de Corferias, donde se realiza la Feria Internacional del Libro (FILBo 2026).
Este suceso habría ocurrido por la entrada de la avenida La Esperanza donde, vendedores informales, ocupan el anden buscando ventas a los asistentes al evento cultural.
El caso fue denunciado por el concejal Jesús David Araque en su cuenta de X. En el video se escucha como una de las involucradas grita fueremente: "Dele duro, Jennifer", mientras personal del Distrito intenta separarlas y calmar la pelea.
OJO 🚨🚨 ¡Pelea entre vendedoras informales!
— Jesús David Araque (@araqueconcejal) May 3, 2026
Esto pasó este fin de semana en la Feria del Libro de Bogotá. Varias vendedoras de comida habrían protagonizado una pelea callejera por un espacio a la salida de Corferias.
¿Ven la importancia de ordenar el espacio público? pic.twitter.com/sVx3a9zICo
"Esto pasó este fin de semana en la Feria del Libro de Bogotá. Varias vendedoras de comida habrían protagonizado una pelea callejera por un espacio a la salida de Corferias", dijo.
La polémica se avivó cuando dijo "¿Ven la importancia de ordenar el espacio público?", pues en las últimas semanas el Distrito ha recibido por el decreto que busca reordenar el espacio público en Bogotá.
De hecho, Lucía Bastidas le respondió "Y usted querido concejal más que nadie sabe que Bogotá sacó el decreto para organizar las ventas en el espacio público, que ha molestado a algunos y que busca orden en el espacio público, con zonas de manejo especial, donde por seguridad, hay lugares donde no pueden estar".
¿Qué dice el decreto?
La situación de los vendedores informales en Bogotá dio un giro en 2026 tras la expedición del Decreto 117, una medida con la que la Alcaldía busca reorganizar el uso del espacio público.
La norma establece nuevas reglas sobre dónde, cómo y bajo qué condiciones se puede ejercer la venta en la calle, con un enfoque centrado en recuperar zonas de alta congestión, mejorar la movilidad y reforzar condiciones de seguridad y salubridad en distintos puntos de la ciudad.
En la práctica, el decreto impone restricciones claras: prohíbe la instalación de ventas en puentes peatonales, accesos al sistema TransMilenio y otras zonas consideradas críticas.
También regula el uso de elementos como cilindros de gas o estructuras que puedan representar riesgos, y define áreas específicas donde sí se permite la actividad comercial informal. Además, exige a los vendedores cumplir con condiciones sanitarias más estrictas, lo que implica un cambio importante frente a la flexibilidad que existía en años anteriores.
Miles de vendedores han manifestado preocupación por la posibilidad de perder sus ingresos, ya que muchas de las zonas restringidas son precisamente las de mayor flujo peatonal y, por tanto, donde se concentra la demanda.
La medida ha generado protestas y cuestionamientos, especialmente porque buena parte de esta población depende exclusivamente de la venta diaria para subsistir y considera que las alternativas ofrecidas no compensan la reducción en sus ventas.
Desde la administración distrital se insiste en que el decreto no busca eliminar el trabajo informal, sino ordenarlo y acompañarlo con rutas de formalización, capacitación y reubicación.
Sin embargo, el debate sigue abierto, pues el reto no solo es regular el espacio público, sino enfrentar una realidad estructural: la alta informalidad laboral que obliga a miles de personas a encontrar en la calle su principal fuente de ingresos.
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