¿Puede la IA reemplazar a un carpintero? El oficio que resiste a la era digital
La IA avanza en múltiples sectores y, según expertos, puede fortalecer la cadena productiva de los artesanos. ¿De qué manera?

La revolución digital ya no es un concepto lejano. La inteligencia artificial (IA) dejó de ser una promesa futurista para instalarse en la rutina diaria de millones de personas alrededor del mundo.
La digitalización se ha hecho presente en los celulares que responden con asistentes virtuales, en los algoritmos que recomiendan contenidos de acuerdo con el consumo del usuario y hasta en las herramientas que optimizan procesos productivos en la vida real.
Lo que comenzó como una innovación tecnológica hoy redefine la manera en que trabajamos, aprendemos y producimos. Desde grandes industrias hasta pequeños emprendimientos, cada vez más sectores incorporan herramientas de inteligencia artificial para agilizar tareas, reducir costos y aumentar la precisión.
Pero mientras el mundo digital avanza a pasos acelerados, surge una pregunta clave: ¿qué ocurre con los oficios tradicionales y los trabajos artesanales?
En talleres donde la experiencia, el pulso y la memoria transmitida por generaciones han sido el principal capital, la llegada de la IA abre un debate urgente sobre adaptación, oportunidad y permanencia.
Los oficios artesanales enfrentan, quizás, uno de los mayores retos —y oportunidades— de la historia.
