Megatormenta invernal en EE. UU.: 30 muertos y más de medio millón de hogares sin electricidad
Una intensa masa de aire ártico azota a Estados Unidos con sensación térmica de hasta –45 °C y cientos de miles de hogares sin servicio de energía.

Estados Unidos enfrenta una megatormenta invernal de proporciones históricas que, desde el fin de semana, ha provocado la muerte de al menos 30 personas, ha dejado más de 530.000 hogares sin electricidad y mantiene en vilo a buena parte del país bajo condiciones de frío polar extremo.
Según reportes de autoridades y medios locales, las víctimas fatales murieron por diversas causas asociadas al fenómeno, entre ellas hipotermia, accidentes de tránsito y de aviación, así como incidentes con trineos, vehículos todoterreno y quitanieves. A este balance se suman siete de los ocho pasajeros de un pequeño avión que se estrelló durante su despegue en medio de una tormenta de nieve en el estado de Maine, en el noreste del país, el domingo por la noche.
En Nueva York, las autoridades confirmaron el hallazgo de ocho personas sin vida en medio del desplome de las temperaturas, aunque las causas de los fallecimientos continúan bajo investigación.

Las bajas temperaturas han provocado la muerte de 30 personas. AFP
La tormenta es impulsada por una masa gélida de aire ártico que continúa desplazándose por el territorio estadounidense y que hará caer aún más los termómetros, especialmente en el norte del país, donde la sensación térmica podría alcanzar los –45 °C, según el Servicio Meteorológico Nacional (NWS).
Hogares sin electricidad
El impacto del hielo y la nieve ha provocado fallas masivas en el suministro eléctrico, principalmente en estados del sur poco habituados a este tipo de eventos extremos. De acuerdo con el portal especializado poweroutage.us, más de 530.000 clientes permanecían sin electricidad este martes por la mañana.
En Misisipi, más de 140.000 hogares siguen afectados; en Tennessee, la cifra supera los 175.000, y en Luisiana, más de 100.000 clientes continúan sin servicio. En estas zonas, el peso del hielo derribó líneas eléctricas y postes, dificultando las labores de reparación.
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La meteoróloga del NWS Allison Santorelli explicó a la AFP que la recuperación ha sido particularmente compleja debido a la amplia extensión geográfica de la tormenta. Los estados del norte, tradicionalmente mejor preparados para el invierno, no han podido compartir recursos con las regiones del sur, que cuentan con menos infraestructura para enfrentar este tipo de emergencias.
“Muchos de esos lugares no tienen los medios ni los recursos para limpiar después de estos eventos”, advirtió Santorelli, al tiempo que expresó especial preocupación por las personas que permanecen sin electricidad en medio del frío extremo.
Vórtice polar y caos en el transporte
El NWS considera este fenómeno como una de las peores tormentas invernales de las últimas décadas, acompañada de una peligrosa acumulación de hielo con consecuencias potencialmente catastróficas. El meteorólogo Dave Radell, con sede en Nueva York, explicó que la nieve es “muy seca y esponjosa”, lo que facilita que el viento la levante, reduzca la visibilidad y complique la limpieza de carreteras.
Al menos 20 estados y Washington D. C. declararon el estado de emergencia, lo que permitió desplegar personal y recursos adicionales. Las nevadas dejaron carreteras intransitables y provocaron la suspensión masiva del transporte público.

Miles de vuelos han sido cancelados por las condiciones del clima. AFP
Los principales aeropuertos del país, incluidos los de Washington, Filadelfia y Nueva York, permanecen prácticamente paralizados. Desde el sábado, se han cancelado más de 22.000 vuelos y miles más han sufrido retrasos, según el sitio FlightAware.
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Los expertos explican que la tormenta está vinculada a una deformación del vórtice polar, una masa de aire frío que normalmente permanece sobre el Polo Norte, pero que en esta ocasión se desplazó hacia el sur. Científicos advierten que el aumento de estas perturbaciones podría estar relacionado con el cambio climático, incrementando la frecuencia e intensidad de eventos extremos como el que hoy afecta a Estados Unidos.
*Con información de AFP
