Gremio de la industria audiovisual denuncia cobro de vacunas para poder grabar
Tras la muerte de dos trabajadores, Lili Bonil, presidenta de ANTA, habló con Minuto60 y denunció vacunas, explotación y fallas de seguridad.

La muerte de dos trabajadores en medio de una grabación en Bogotá el pasado fin de semana volvió a encender las alarmas sobre las condiciones de la industria audiovisual en Colombia.
El hecho, ocurrido en la localidad de Santa Fe, no solo generó conmoción, sino que abrió un debate urgente sobre seguridad, informalidad laboral y responsabilidad institucional.
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Las víctimas, identificadas como Henry Benavides y Nicolás Perdomo, hacían parte de un equipo de producción cuando se registraron los hechos. Aunque aún avanzan las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, el caso ya provocó fuertes reacciones dentro del gremio audiovisual colombiano.
Un problema que venía siendo advertido
Desde hace varios años, organizaciones del sector han venido alertando sobre fallas estructurales en la industria audiovisual. Así lo reiteró Lili Bonil, presidenta del sindicato de la Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA), quien aseguró que las denuncias no son nuevas.
Según explicó, desde 2023 se han documentado problemas como la falta de protocolos de seguridad laboral, la ausencia de comités obligatorios contra el acoso y la violencia, y jornadas laborales extensas que superan la ley.
Estamos hablando de turnos de 12 e incluso 13 horas, pagos retrasados por meses y contratos por prestación de servicios que desconocen derechos laborales básicos.
Lili Bonil, presidenta del sindicato de la Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA)
Para Bonil, lo ocurrido no es un hecho aislado, sino el resultado de una cadena de omisiones en el sector audiovisual colombiano.
Seguridad en las locaciones, el punto crítico
Uno de los aspectos más delicados tiene que ver con las condiciones de seguridad en locaciones de grabación, especialmente en zonas consideradas de alto riesgo.
De acuerdo con testimonios recogidos por el gremio, en algunos casos las producciones deben realizar pagos informales, conocidos como “vacunas” para grabar en sectores vulnerables al rededor del país, para recibir portección incluso de quienes deben cuidarse. Aunque esta práctica no es oficial ni generalizada, evidencia la fragilidad del entorno en el que trabajan muchos equipos.
A esto se suma la falta de acompañamiento institucional en rodajes. Pese a que las productoras pagan permisos a entidades encargadas de regular las grabaciones, los trabajadores aseguran que la presencia de autoridades, como la policía, no siempre está garantizada.
El problema es estructural: no solo es la producción, también es la seguridad en Bogotá.
Lili Bonil, presidenta del sindicato de la Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA)
Fallas en protocolos y respuesta ante emergencias
Otro de los puntos señalados tras la tragedia fue la ausencia de atención inmediata en rodajes audiovisuales. Según versiones de trabajadores, en el momento de los hechos no había personal médico en el área donde se encontraban varios miembros del equipo.
En las producciones audiovisuales, explicó la líder sindical, suele haber dos espacios clave: el “basecamp” (zona logística) y el set de grabación. En este caso, ambos estaban separados por varios minutos de distancia, lo que habría dificultado la reacción oportuna.
Además, se cuestiona la falta de personal de seguridad suficiente en producciones audiovisuales. Aunque habría habido vigilancia privada, esta no estaba presente en el momento crítico.
Condiciones laborales que agravan el riesgo
Más allá del hecho puntual, el gremio insiste en que las condiciones laborales precarias en el sector audiovisual incrementan la vulnerabilidad de los trabajadores. La mayoría debe desplazarse por su cuenta hacia locaciones, incluso en horarios nocturnos, lo que los expone a situaciones de inseguridad.
Bonil relató que no es inusual que miembros del equipo sean víctimas de robos o agresiones al terminar sus jornadas.
Esto no empezó el sábado, es algo que llevamos años viviendo.
Lili Bonil, presidenta del sindicato de la Alianza Nacional de Trabajadores Audiovisuales (ANTA)
Llamado a reformas urgentes
Ante este panorama, la ANTA anunció que ya adelanta conversaciones con entidades como los ministerios de Trabajo, Cultura y Comercio, con el fin de impulsar reformas laborales en la industria audiovisual colombiana que obliguen a las productoras a cumplir estándares mínimos de seguridad y formalización.
El caso también pone sobre la mesa la necesidad de revisar los mecanismos mediante los cuales se autorizan las grabaciones en la ciudad, así como el papel de las autoridades en la protección de los equipos.
Mientras avanzan las investigaciones, el sector audiovisual insiste en que esta tragedia debe marcar un punto de inflexión. La pregunta ahora no es solo qué ocurrió, sino qué medidas se tomarán para garantizar la seguridad en rodajes en Colombia
