La crítica situación de los helicópteros MI-17 del Ejército Nacional: ¿no volarán más?
Las aeronaves, de fabricación rusa, atraviesan una crítica situación y dos contratos por más de $ 25 mil millones no son suficientes para repararlas.

Minuto60 continúa haciéndole seguimiento a la reparación de los helicópteros MI-17 del Ejército Nacional y encontró dos procesos de contratación que suman $ 25.728.063.220, pero estos no son suficientes para dejar las aeronaves en optimas condiciones.
El estudio previo, con fecha del 24 de abril de 2026, advierte que actualmente la flota de helicópteros MI-17 está conformada por un total de 20 aeronaves, las cuales se encuentran distribuidas en tres versiones de adquisición: MI-17 IV, MI-17 MD y MI-17V5.
De este total de aeronaves, nueve, equivalentes al 45 %, se encuentran en programa de preservación, “tras haber cumplido el tiempo establecido para la ejecución del mantenimiento mayor tipo overhaul, con estado Pendiente por Asignación de Recursos (PAR)”
Dos aeronaves, correspondientes al 10 %, “permanecen pendientes por recuperación como consecuencia de siniestros”. Ocho aeronaves, equivalentes al 40 %, “se encuentran en operación y mantenimiento, conforme al programa establecido por el Batallón de Mantenimiento de Aviación No. 3 MI-17” y finalmente, una aeronave, correspondiente 5 %, se encuentra en proceso de baja.
“El panorama actual de disponibilidad de inventarios de los motores y de los agregados de los motores en el almacén aeronáutico MI-17 es crítico, situación que genera una necesidad prioritaria para el Batallón de Mantenimiento de Aviación No. 3 MI-17, en la medida en que la insuficiencia de estos motores, Unidades de Potencia Auxiliar (APU) y de sus respectivos repuestos podría derivar en la inmovilización de aeronaves de la flota de helicópteros MI-17”, señala el documento conocido por Minuto60
Se advierte que la información evidencia una alta proporción de motores y Unidades de Potencia Auxiliar (APU) pendientes de mantenimiento mayor o de reparación intermedia, así como una disponibilidad limitada de unidades operativas y repuestos en el almacén.
La guerra entre Rusia y Ucrania tuvo efectos directos
El estudio previo señala que en los últimos diez años la reparación se gestionó a través de representantes de origen ruso, “a pesar de que aproximadamente el 90 % de los motores y Unidades de Potencia Auxiliar, instalados en la flota MI-17, son de fabricación de la empresa Motor Sich”, no obstante, la mayor dificultad se presenta por las restricciones internacionales vigentes, las cuales limitan el acceso a los servicios de mantenimiento canalizados por dichos representantes rusos.
“Esta condición obedece, principalmente, al conflicto entre la Federación de Rusia y Ucrania iniciado en el año 2022, el cual dio lugar a la imposición de sanciones económicas y financieras por parte de la comunidad internacional. En este contexto, las empresas Rosoboronexport S.A. y Nasc S.A. fueron incluidas en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos”, señala el documento.
Al encontrase dichas empresas en la lista Clinton imposibilita la ejecución de contratos previamente establecidos con la empresa Nasc. “Históricamente, la Aviación del Ejército ha mantenido un vínculo comercial directo con las fábricas de los motores y de las APU, lo cual ha permitido garantizar el soporte técnico especializado, el suministro de repuestos originales, la trazabilidad de los componentes y la ejecución de los procesos de mantenimiento mayor (overhaul), asegurando de esta manera la confiabilidad, la seguridad operacional y la sostenibilidad logística de la flota de helicópteros MI-17”, señala el documento.
De otra parte, dice que la insuficiencia de motores disponibles “compromete de forma directa la ejecución de vuelos operativos y, en consecuencia, impacta negativamente el cumplimiento de las misiones de protección, seguridad y apoyo logístico a nivel nacional”. además, el riesgo se incrementa “debido a la compleja geografía del país y a las exigentes condiciones operacionales en áreas selváticas, boscosas y de vegetación densa, donde los helicópteros MI-17 cumplen un rol estratégico en operaciones de inserción, extracción, desembarco y reabastecimiento de tropas”.
¿Qué se sabe de los contratos?
El Ministerio de Defensa Nacional, El Ejército Nacional y la Central Administrativa y Contable Especializada de Aviación (Cenac) adelantan dos procesos contractuales para hacerle mantenimiento a los helicópteros MI-17. El primero, por $ 12 mil millones y el segundo, por $ 13.728.063.220.
En ambos casos se acordó una contratación por lotes, es decir, se dividió el numero de repuestos y necesidades para comprarlos por grupos y de este modo tener la oferta de varias empresas que posiblemente tengan en su stock la disponibilidad de las piezas. En cuanto a la modalidad se estableció la selección abreviada.
Del proceso contractual por $ 12 mil millones se contrató de manera directa, bajo la figura de prestación de servicios, a la empresa Baird Service S.A.S. por valor de $ 1.382.825.070. es decir, están pendientes por adjudicar 10.617.174.930. Mientras que, el proceso de $ 13.728.063.220 no se ha adjudicado aún.
¿Qué pasó con el proceso penal?
La investigación, que es llevada por un fiscal de la Dirección Especializada contra la Corrupción, determinó que el entonces viceministro, Luis Edmundo Suárez Soto, “sin tener competencia funcional, habría direccionado el proceso contractual para el mantenimiento y suministro de repuestos de las aeronaves, suscrito el 31 de diciembre de 2024 por 32 millones de dólares”.
Al parecer, el exfuncionario adelantó la contratación mediante la modalidad de selección directa reservada, con el fin de favorecer a una empresa representada por un ciudadano estadounidense que no acreditaba la experiencia técnica, la capacidad jurídica ni la solidez financiera requeridas.
También se estableció que el exviceministro supuestamente intervino en reuniones de estructuración para flexibilizar requisitos y que mantuvo comunicación directa con los contratistas para realizar gestiones ante la Aerocivil para agilizar un trámite indispensable para la ejecución del contrato.
“La investigación también estableció que conoció informes técnicos y jurídicos que advertían el incumplimiento de los requisitos por parte del contratista y, al parecer, dispuso que un funcionario específico realizara la evaluación financiera”, señaló la Fiscalía.
Frente a la forma de pago, el ente acusador indicó que fue modificado para autorizar un anticipo del 50% del valor del contrato. “En ese sentido, el 15 de abril de 2025 fueron girados 16.231.700 dólares, aunque únicamente se habían ejecutado actividades por cerca de 2,6 millones de dólares”, explicó la Fiscalía.
La Fiscalía reveló que luego de la declaratoria de incumplimiento, aún permanecen pendientes de reintegro más de 13 millones de dólares y por ahora, al exviceministro se le imputó los delitos de falsedad ideológica en documento público, peculado por apropiación, interés indebido en la celebración de contratos, contrato sin cumplimiento de requisitos legales, tráfico de influencias de servidor público, prevaricato por acción, abuso de función pública y fraude procesal.
¿Cuál fue el resultado con mano de obra nacional?
Ante las dificultades que enfrenta la flota de helicópteros MI-17, El Ejército Nacional, luego de un año de planeación, análisis técnico, documentación y certificación, que se sumaron a más de dos meses de trabajo sobre una aeronave, se logró la primera extensión de recursos de un helicóptero MI-17 “realizada con capacidades propias de la institución”.
“El programa fue diseñado y ejecutado por personal militar activo, retirado y civil, bajo la supervisión de la Brigada de Aviación N.° 32 y el Departamento de Aeronavegabilidad de la División de Aviación Asalto Aéreo, consolidando una capacidad que antes era desarrollada por particulares”, indicó el Ejército.
En este proceso participaron directamente doce especialistas, quienes aportaron conocimientos técnicos y experiencia para garantizar que la aeronave cumpliera los más altos estándares de seguridad operacional.
“La fase final incluyó un exigente vuelo de prueba en el que se evaluó el comportamiento de motores, sistemas, estabilidad y controlabilidad de la aeronave en diferentes condiciones operacionales. Los resultados confirmaron que el helicóptero cumplía plenamente con los requisitos técnicos para regresar al servicio”, señaló la institución.
Esta aeronave recibió una extensión de 500 horas de vuelo, equivalentes a cerca de año y medio adicional de operación, tras un proceso desarrollado por personal especializado.
Finalmente se indicó que los resultados permiten una mayor capacidad para transportar tropas, apoyar operaciones militares, atender emergencias humanitarias y llegar a las regiones donde la Aviación del Ejército es fundamental para la seguridad y el bienestar de los colombianos.
