Toda la vida sin agua: el drama de los habitantes de La Mesa y Anapoima por obra inconclusa
El acueducto más costoso del país continúa sin una gota de agua. Minuto60 visitó la provincia del Tequendama y habló con sus habitantes.

“¿Sin agua? Llevamos toda la vida, digamos unos 60 años o más”, fueron las palaras de Julio César Agudelo, un habitante del municipio de La Mesa, al recordar que por décadas la población no ha tenido un moderno sistema de acueducto y alcantarillado. ¿Qué pasó con el proyecto del acueducto regional?
Minuto60 visitó la provincia del Tequendama, ubicada a dos horas de Bogotá, para saber qué ha pasado con el ambicioso proyecto que pretende llevar agua desde la capital del país hasta los municipios de La Mesa y Anapoima. Una obra que hasta el momento ha tenido un costo que supera los $ 125 mil millones.
Este acueducto regional ha estado enmarcado por la improvisación, por errores en los diseños y por falta de estudios. Además, es uno de los mayores escándalos de corrupción en contratación del país, donde la justicia no ha dado resultados después de 20 años.
¿Quiénes están detrás del caso de corrupción?
Los habitantes de los municipios de La Mesa y Anapoima, en el año 2006, celebraron el anuncio de un proyecto que pondría fin al problema de agua potable. En aquella época Pablo Ardila era el gobernador de Cundinamarca y el responsable de destinar recursos públicos para una obra que se tenía que entregar en febrero de 2011.
El proyecto se estructuró en cuatro fases. La fase 1 y la fase 2 se adjudicaron a consorcios de los que hacían parte Los Nule, los tristemente célebres empresarios que fueron condenados por el carrusel de la contratación en Bogotá y que actualmente, como lo reveló Minuto60, se encuentran enfrentando un proceso penal por este caso donde recibieron cerca de $ 29 mil millones.
La fase III fue adjudicada al Consorcio Aguas de Cundinamarca por cerca de $ 3.750 millones. La fase IV fue adjudicada al Consorcio Redes 2010 por más de $ 13.200 millones. Estas dos últimas fases también presentaron problemas, prórrogas, adiciones e incumplimientos que dejaron la obra en el limbo y con un derroche de más de $ 45 mil millones.
Posteriormente, se contrató un estudio por $ 2.814 millones para corregir diseños y retomar la obra. En enero de 2017 se anunció el inicio de la fase 5 “Construcción y puesta en marcha del acueducto regional La Mesa – Anapoima”, cuyo valor fue de $22.452 millones y con esta nueva inversión empezaron las promesas de los gobernadores.
“(…) tenemos que decirles que vamos muy bien, que por fin el agua va a llegar a La Mesa y Anapoima”, dijo el gobernador de Cundinamarca Jorge Emilio Rey en noviembre de 2019 durante su primera administración; sin embargo, no fue así y se incumplió. “Nos soñamos es estar aquí en un año viendo cómo llega el agua”, fueron las palabras del exgobernador Nicolás García en enero de 2022, pero tampoco cumplió.
“El señor gobernador Jorge Emilio Rey, en su periodo anterior prometió hacerlo. Luego llegó Nicolás García, prometió que él iba a cortar la cinta, tampoco terminó. Y estamos terminando nuevamente la gobernación del señor Jorge Emilio Rey y no hay agua”, señaló Yamile Romero, líder comunitaria de La Mesa.
¿Promesas de campañas?
Previo a las elecciones territoriales de cada cuatro años, a los municipios de La Mesa y Anapoima llegan candidatos a la Gobernación, a las alcaldías, a la Asamblea y a los concejos municipales. Sus discursos, generalmente cargados de promesas, los enfocan en las necesidades de la región, entre otras, el acueducto.
“Eso lo cogieron ya de caballito de batalla todos los politiqueros en campaña y cada vez que sube un gobernante, adiciónele más plata, pidan más dinero para ese proyecto”, indicó Narciso Villalobos, habitante de La Mesa. “Hay que decirlo así, lo primordial es el agua, porque muchos siempre vienen aquí a prometer cuando es campaña, pero lo que ellos prometen nunca se cumple para coger votos”, sostuvo Amparo Chaux Torres.
¿Las licencias de construcción en aumento?
En su visita al municipio de La Mesa, Minuto60 encontró que hay una queja generalizada frente a la expedición de licencias de construcción, porque los proyectos de vivienda están aumentando sin tener en cuenta la falta de agua en la región. Los condominios, conjuntos residenciales y demás edificios, en algunos casos reciben el servicio de agua sin inconvenientes.
“(…) las construcciones grandes, los grandes condominios, para ellos sí hay agua, pero para el pueblo común y corriente no hay agua”, dijo de manera molesta Narciso Villalobos, quien además aseguró que son muchas familias las que no reciben agua potable en la zona rural y urbana.
“(…) entre más días están construyendo más casas, más apartamentos, pero no miran la cuestión del agua. El sentido de pertenencia para dotar el municipio. El alcantarillado está colapsado totalmente en el municipio de La Mesa y den licencias como Dios manda”, sentenció el señor Víctor Julio Agudelo.
¿Quién responde por las vías?
Algunas vías que conectan a los municipios de La Mesa y Anapoima están destruidas o con graves problemas estructurales. En el año 2020 se inició la instalación de la tubería para conectar el proyecto del acueducto desde Bogotá pasando por los municipios de Mosquera, Madrid y Bojacá, para luego conectar con La Mesa y Anapoima.
Para llevar a cabo estas obras fue necesario romper trayectos viales. Los daños desde hace más de cuatro años se están reparando, ante la preocupación de los habitantes que no pueden movilizarse de manera rápida y mucho menos de manera segura. “Porque resulta que rompen, meten los tubos que necesitan ellos, más o menos entre 3 y 4 metros de profundidad, pero cuando ellos vuelven a rellenar la vía, la rellenan con residuos, el mismo material que excavaron”, dijo Yamile Romero.
La líder comunitaria agregó que los responsables de la obra “se metieron por veredas, les dañaron alcantarillas, les dañaron tuberías de sus acueductos veredales y les dañaron viviendas.
¿Se robaron tubería?
Otra de las denuncias que conoció Minuto60 tiene que ver con la tubería que fue instalada en el trayecto que conectaría a los municipios con la ciudad de Bogotá. Al parecer, durante la época de las fases 1 y 2, correspondientes al contrato con las empresas de los Nule, la tubería no se ubicó de manera correcta.
“Pusieron un tubo sí, un tubo no, dejaron mucha tubería por fuera, mucha de esa tubería se perdió. Cuando inicia el 2019 el nuevo contratista lo que hace es sacar esa tubería y la dejan en un lote del municipio. La tubería poco a poco se fue perdiendo, es decir, se la robaron”, denunció a Margarita Gómez Acevedo, líder comunitaria de La Mesa.
Aseguró que hay muchas preguntas en torno a la forma en que fueron sustraídos los tubos. En primer lugar, porque se encontraban en un lote bajo custodia y en segundo lugar porque se trataba de unos tubos que no lo podía sacar una sola persona. “Tenían que sacarlos con un camión y con una cama baja para llevarlos. Ese proceso está en la Fiscalía en averiguación”, agregó la líder.
¿Cada cuánto reciben agua potable?
En el municipio de La Mesa no hay agua. Los habitantes reciben el servicio cada 8 o cada 15 días, por un término de ocho horas. Durante ese tiempo se tienen que abastecer y llenar cuanto recipiente encuentren y reciclar el agua para diferentes actividades del hogar.
“Aquí, en el centro, llega con más frecuencia que en las partes periféricas, pero entonces la situación es que a pesar de que no nos colocan el agua permanentemente, el recibo de servicios públicos si llega constantemente y no le hacen descuento uno por los días que no le llegó el agua”, expresó el señor Narciso Villalobos.
“A uno le toca racionar con un poquito de agua y bañarse el pelo, echar una taza de agua para cada lavadora. ¿Lo de los baños?, bañarse uno como dice, con totumita y recogerla para poder echar al baño”, dijo Ana María Ortega, también habitante de La Mesa.
¿Cómo están las fuentes hídricas?
Muchas regiones del país están azotadas por una ola de calor consecuencia del fenómeno de El Niño y la provincia del Tequendama no la excepción. Las quebradas y ríos de la zona están en sequía, no corre agua y la lluvia es escasa por esta época del año.
Minuto60 hizo recorrido por algunas de las quebradas y el panorama es desolador; Sin embargo, algunos habitantes de la región manifestaron que durante la época de lluvias, los niveles suben y de paso ayudan para la vegetación y las actividades de la región.

