De ateo a creyente: las posturas de Abelardo de la Espriella que le han generado cuestionamientos
El candidato presidencial ha enfrentado cuestionamientos por cambios de postura y controversias surgidas durante la contienda electoral.

Este 21 de junio, Colombia toma una de las decisiones más importantes que marcará el futuro de los próximos cuatro años. La disputa entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda llega a su fin con la elección de más de 40 millones de colombianos habilitados para votar.
A lo largo de la campaña presidencial, los dos candidatos fueron bastante controvertidos por sus posturas totalmente opuestas. Sin embargo, en las últimas semanas, Abelardo de la Espriella también ha sido objeto de cuestionamientos por cambios en algunas de sus posiciones públicas y por episodios que sus críticos consideran inconsistentes con varios de los mensajes que ha promovido durante la contienda electoral.
Del ateísmo a la fe como bandera política
Uno de los cambios más comentados por sus detractores tiene que ver con su relación con la religión.
En entrevistas realizadas años antes de su candidatura presidencial, De la Espriella afirmó que no creía en Dios y sostuvo que las religiones eran explicaciones creadas por los seres humanos para responder preguntas que se no podían resolver racionalmente.
Durante la campaña de 2026, el discurso cambió de manera significativa. El candidato asegura haber experimentado una conversión espiritual y comenzó a presentar la fe como uno de los pilares fundamentales de su proyecto político.
Le pido a Dios, todos los días, que obre en mí para tener un corazón conforme al de él
Abelardo de la Espriella
Esta afirmación la dijo durante una entrevista en la sección ‘Sala de prensa’ de Caracol Noticias en la que explicó que su propuesta de gobierno está sustentada en principios cristianos y valores éticos.
El cambio ha sido utilizado por sus seguidores como una muestra de transformación personal, mientras que los opositores consideran que se trata de una postura adoptada para acercarse a sectores religiosos que tienen un peso importante dentro del electorado colombiano.
Las críticas por el discurso ante el acoso
Otro episodio que reavivó las críticas ocurrió en mayo de 2026.
Un mes antes, durante una entrevista concedida a Minuto60 en medio de las denuncias por presuntos casos de acoso sexual dentro de medios de comunicación, De la Espriella invitó a las mujeres víctimas de este tipo de conductas a denunciar y aseguró que estaba dispuesto a acompañarlas jurídicamente en esos procesos.
Sin embargo, en mayo protagonizó una controversia durante una entrevista en el programa Piso 8. Allí mostró una fotografía personal a una periodista y realizó comentarios relacionados con sus genitales mientras insistía en que la comunicadora opinara sobre la imagen. El episodio generó una ola de críticas por parte de periodistas, dirigentes políticos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres.
La periodista Laura Rodríguez aseguró posteriormente que se sintió "vulnerada, acosada y asqueada" por la situación. el candidato terminó ofreciendo disculpas públicas, aunque sostuvo que no existió intención de irrespetarla.
Para sus críticos, el episodio resultó contradictorio con el discurso que había sostenido previamente sobre la necesidad de combatir el acoso y respaldar a las víctimas.
Las críticas a su bandera anticorrupción
La lucha contra la corrupción también ha sido una de las principales banderas del candidato presidencial.
Durante la campaña, De la Espriella ha insistido en que su eventual gobierno estará guiado por la verdad, la justicia y la lucha contra las estructuras corruptas del Estado.
Sectores de oposición han recordado que, durante su trayectoria como abogado litigante, ejerció la defensa de figuras que han estado involucradas en algunos de los mayores escándalos políticos y judiciales del país.
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Entre los nombres más citados por sus críticos aparecen congresistas investigados por parapolítica, así como el empresario Alex Saab, señalado por Estados Unidos como presunto testaferro del régimen de Nicolás Maduro, y David Murcia Guzmán, fundador de DMG.
Los defensores de De la Espriella argumentan que representar jurídicamente a una persona no implica compartir sus conductas o posiciones, y recuerdan que el derecho a la defensa es un principio fundamental del sistema judicial.
Sin embargo, los opositores consideran que esos antecedentes contrastan con el discurso anticorrupción y de renovación política que ha promovido durante la campaña.
Las críticas alrededor de estos episodios han acompañado a De la Espriella durante buena parte de la contienda presidencial.
Mientras sus seguidores destacan que algunas de estas situaciones reflejan cambios personales legítimos o el ejercicio profesional de un abogado, sus detractores sostienen que evidencian inconsistencias entre el discurso político y algunos hechos de su trayectoria pública.
Con la jornada electoral en marcha, serán los ciudadanos quienes decidan si estos cuestionamientos tienen un impacto real en las urnas o si, por el contrario, terminan siendo un elemento secundario frente a las propuestas de gobierno de los candidatos.
