Gobierno oficializó a Daniel Quintero como nuevo superintendente de Salud
La designación llega en medio de cuestionamientos por su perfil, en un momento crítico del sistema de salud con EPS intervenidas y alta incertidumbre.

El Ministerio de Salud expidió el decreto con el que se oficializa el nombramiento de Daniel Quintero, exalcalde de Medellín, como nuevo superintendente de Salud, tras la salida del cargo de Bernardo Camacho.
En el documento, firmado por el ministro Guillermo Alfonso Jaramillo, se dio por finalizado el encargo de Jaime Hernán Urrego y se nombró en propiedad a Quintero al frente de la Superintendencia Nacional de Salud.
Pese a los cuestionamientos provenientes de distintos sectores políticos, incluso desde el propio progresismo, el Gobierno del presidente Gustavo Petro expidió el Decreto 0433 del 23 de abril de 2026, con el que formalizó la designación de Quintero y puso fin a un encargo interinstitucional vigente desde mediados de abril.
De acuerdo con el documento, el superintendente de Salud tendrá funciones clave como la dirección de la entidad, la representación legal y el control del sistema, con facultades para adoptar medidas preventivas, imponer sanciones e incluso ordenar intervenciones administrativas.
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El Ejecutivo argumentó que mantener vacante este cargo compromete la continuidad del servicio, la protección de los recursos públicos y la garantía del derecho fundamental a la salud, por lo que su provisión resulta esencial para el funcionamiento del sistema.
Asimismo, el decreto aclara que el nombramiento no implica modificaciones en la planta de personal ni la creación de nuevos cargos, en línea con las restricciones del periodo preelectoral. También oficializa el fin del encargo que venía desempeñando Jaime Hernán Urrego Rodríguez como superintendente encargado.

Documento oficial que confirma el nombramiento del nuevo Superintendente Nacional de Salud en Colombia. Archivo particular
Un sistema en su momento más crítico
La llegada de Quintero ocurre en uno de los momentos más complejos para el sistema de salud colombiano. Actualmente, la Superintendencia tiene bajo intervención a siete EPS que concentran cerca de 23 millones de afiliados, lo que representa un enorme desafío en términos de vigilancia y control.
A esto se suma la situación de Nueva EPS, la aseguradora más grande del país, que enfrenta problemas operativos y financieros significativos. Aunque ha incrementado su número de afiliados, este crecimiento no se ha traducido en mejoras en la calidad del servicio.
Persisten fallas en la entrega de medicamentos, dificultades en el acceso a especialistas y retrasos en tratamientos, mientras las quejas de los usuarios siguen en aumento. En el plano financiero, la entidad enfrenta un represamiento de cuentas médicas cercano a los 14,9 billones de pesos, además de obligaciones que superan los 26 billones, lo que agrava la incertidumbre sobre su sostenibilidad.
Cuestionamientos y polémica
La designación de Quintero no ha estado exenta de controversia. Tras la publicación de su hoja de vida, diversos sectores han reactivado críticas relacionadas con su paso por la Alcaldía de Medellín.
Durante su administración se reportaron más de 650 hallazgos de presunta corrupción, con procesos judiciales en curso, entre ellos el caso del lote Aguas Vivas, ubicado en el sector de El Poblado.
Las críticas han trascendido la oposición política. Incluso dentro de sectores cercanos al Gobierno se han expresado reparos sobre la decisión. Voces como la del director de la UNGRD, Carlos Carrillo, han calificado el nombramiento como un error, mientras que otros sectores han cuestionado su idoneidad en medio de la crisis del sistema.
Fuentes cercanas al Ejecutivo aseguran que la llegada de Quintero a la Superintendencia responde a una decisión directa del presidente Petro en la recta final de su gobierno.
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Daniel Quintero, exalcalde de Medellín y nuevo Superintendente Nacional de Salud. Redes sociales
Alertas del sector salud
Desde el ámbito técnico, expertos han advertido que el sistema requiere estabilidad y decisiones basadas en criterios técnicos. Ana María Vesga, presidenta de Acemi, ha señalado que la confianza institucional es clave para garantizar la atención.
“Cuando la gestión no es técnica, el sistema se resiente primero en la atención”, ha advertido, al referirse a los riesgos que enfrenta el sector. Por su parte, el exviceministro de Salud Iván González cuestionó tanto la idoneidad como la oportunidad del nombramiento, señalando que designar a una figura con procesos judiciales en curso podría aumentar los riesgos en la gestión.
Incertidumbre en el sistema
Desde la red de prestadores, Jorge Toro, director de la Unión de IPS, advirtió que estos cambios generan incertidumbre sobre el futuro del sistema de aseguramiento.
Indicó que la falta de claridad en la hoja de ruta del Gobierno dificulta la toma de decisiones en clínicas y hospitales, especialmente en un contexto de tensiones financieras y dudas sobre los pagos.
Desde la perspectiva de los pacientes, Denis Silva, vocero de Pacientes Colombia, aseguró que Nueva EPS enfrenta una situación crítica y advirtió que decisiones como esta podrían profundizar la crisis.
Un debate abierto
El decreto también reafirma que el superintendente cuenta con amplias facultades para intervenir el sistema, un punto que coincide con declaraciones del propio Quintero, quien ha planteado la posibilidad de impulsar una “intervención total” en el sector.
Las asociaciones de usuarios han manifestado preocupación por el rumbo del sistema. Álvaro Molina advirtió que el problema no es solo quién asume el cargo, sino el contexto en el que se toman las decisiones.
El nombramiento de Quintero llega en un momento de alta sensibilidad para el país, con un sistema de salud presionado por fallas estructurales y crecientes demandas sociales. La discusión ahora gira en torno a si esta decisión permitirá recuperar la confianza o si, por el contrario, profundizará la crisis que enfrenta el sector.
