Colombia se raja en derechos humanos, seguridad alimentaria y democracia: alertan informes
Los más recientes informes internacionales muestran un panorama poco alentador para el país en materia de seguridad y progreso, ¿qué dicen?

En la última semana, Colombia acumuló tres llamados de atención desde distintos frentes internacionales. Los reportes, que evalúan derechos humanos, seguridad alimentaria y democracia, coinciden en un mismo diagnóstico: el país atraviesa un momento crítico en dichos indicadores.
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Derechos humanos en Colombia y Venezuela en crisis
El informe publicado por Amnistía Internacional el 21 de abril, correspondiente al 2025, y que puso especial énfasis en Colombia y Venezuela, dos países que, según la organización, concentran graves preocupaciones en la región por la persistencia de la violencia, la represión y las fallas en la protección de derechos fundamentales, en la mayoría de los casos a causa del conflicto armado.
Según lo expuesto durante el panel, la violencia persiste en múltiples regiones, con presencia de al menos 12 zonas activas de conflicto, donde operan distintos grupos armados y se registran enfrentamientos tanto entre estas estructuras como con la fuerza pública.
El impacto se traduce en cientos de víctimas, especialmente en comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes, afectadas por desplazamientos forzados, confinamientos y reclutamiento de menores.
Colombia vive una grave crisis humanitaria y de derechos humanos, y no porque sea una crisis vieja significa que la podemos normalizar.
Camilo Vargas, encargado de campañas para Colombia
De acuerdo con cifras citadas en el informe, en 2025 se registraron niveles de violencia letal sin precedentes recientes, con hasta tres asesinatos por semana, lo que, según la investigación, es el resultado de fallas en los esquemas de protección.
Colombia parecida a países de África
Colombia se ubicó dentro del grupo de 16 países que atraviesan una crisis de hambre extrema, según el Mapa mundial del hambre presentado esta semana por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.

Foto: Programa Mundial de Alimentos
Aunque la crisis en Colombia no se califica aún como una catástrofe alimentaria en comparación con países africanos, el mapa del PMA sí ubica al país en la categoría de emergencia alimentaria y resalta que alrededor de 6.6 millones de personas están expuestas a una situación de malnutrición e inseguridad alimentaria a lo largo del territorio.
Colombia bajo 13 puestos en el Índice de Democracia de The Economist
El organismo de análisis publicado esta semana demuestra que el país cayó 13 posiciones en el ranking global y pasó de ser una “democracia imperfecta” a un “régimen híbrido”. Es decir, que se convirtió en un sistema político que mezcla características democráticas y autoritarias, sin ser una democracia plena ni una dictadura totalitaria.
El país obtuvo una puntuación de 6,04 sobre 10, su nivel más bajo desde que comenzó a medirse la democracia en 2006.
Colombia ocupa ahora el puesto 73 a nivel mundial y el octavo entre 19 países evaluados en América Latina, completando dos años consecutivos de retrocesos dentro de la clasificación global. En 2020 estaba en el puesto 45, en 2024 había caído al 60 y ahora se ubica en la posición 73.
¿Qué ha dicho el Gobierno?
El gobierno de Gustavo Petro ha mantenido una postura de defensa y contradicción frente a los informes que señalan un deterioro o estancamiento en indicadores de hambre, democracia y derechos humanos en Colombia.
Frente al hambre que sufren millones de colombianos, el presidente ha afirmado que la desnutrición ha disminuido durante su mandato al pasar de un 11 % al 3,9 %, aunque analistas y agencias como la FAO señalan que esta cifra corresponde a la desnutrición crónica acumulada de años anteriores; el mandatario ha asegurado que no ha sido culpa de su gobierno.
En su estrategia de “La Paz Total”, el Gobierno Nacional ha destacado sus negociaciones con grupos criminales; sin embargo, ha enfrentado duras críticas relacionadas con la falta de seguridad en diferentes zonas del país, incluso enfrentando el asesinato del senador Miguel Uribe Turbay o las más recientes amenazas a los candidatos presidenciales.
Ante informes que señalan riesgos para la democracia, especialmente en el periodo previo a las elecciones de 2026, el gobierno ha defendido su gestión de orden público y sus esfuerzos por resguardar la seguridad de todos en medio del proceso. Incluso aumentando los esquemas de seguridad de candidatos.
