La cara oculta de la industria audiovisual en Colombia: denuncian condiciones laborales críticas
Minuto60 conoció testimonios de trabajadores del sector audiovisual en Colombia sobre precarización, pagos tardíos y largas jornadas laborales.

En medio de la conmoción generada por recientes hechos ocurridos durante un rodaje en Bogotá de la serie 'Sin senos sí hay paraíso 4´, una discusión más profunda vuelve a abrirse dentro de la industria audiovisual: las condiciones laborales en las que trabajan cientos de técnicos, conductores, asistentes y personal de producción que sostienen las grabaciones de series, películas y comerciales en el país.
Aunque el debate se ha intensificado tras episodios de alto impacto en distintos rodajes, trabajadores del sector señalan que lo ocurrido no es un hecho aislado, sino la manifestación de problemas estructurales que, según afirman, llevan años sin resolverse.
Personas que desarrollan actividades de producción dentro de la industria audiovisual y que pidieron la reserva de su identidad por temor a represalias laborales coinciden en que la precarización es una constante en el sector.
Uno de ellos, con más de seis años de experiencia en distintas producciones nacionales e internacionales, aseguró en diálogo con este medio que las condiciones laborales “son inestables, desiguales y en muchos casos insostenibles”.
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Detrás de cámaras de una grabación en Colombia, escenario donde trabajadores del sector denuncian jornadas extensas y falta de garantías laborales. Freepik
Jornadas extensas y pagos demorados
Según los testimonios recopilados por Minuto60, uno de los principales problemas es el incumplimiento en los tiempos de pago. “Los pagos se pueden demorar tres meses, seis meses e incluso hasta un año sin pagarte”, afirmó una de las personas consultadas, quien ha trabajado en distintos proyectos audiovisuales.
A esto se suman jornadas laborales que pueden extenderse entre 20 y 24 horas continuas, llamados inesperados en la madrugada y ausencia de descansos adecuados. “Te pueden llamar a las tres de la mañana para grabar. No hay horarios claros. A veces no hay ni tiempo para comer”, relató otro trabajador del sector.
Estas condiciones, aseguran, afectan no solo la salud física sino también la estabilidad emocional de quienes hacen parte de los equipos de producción.
Seguridad: el punto más débil del sistema
Uno de los señalamientos más críticos apunta a la ausencia de protocolos sólidos de seguridad en los rodajes. De acuerdo con los testimonios, la seguridad del equipo humano no suele ser una prioridad dentro de los presupuestos de producción.
“La seguridad para el equipo humano no es un ítem prioritario en el presupuesto. La prioridad siempre son los equipos técnicos, que son costosos, pero no las personas”, explicó una fuente con experiencia en múltiples producciones.
En la mayoría de los casos, según relatan, los esquemas de seguridad se limitan a personal logístico con radios o chalecos en la locación, muchas veces jóvenes entre 18 y 23 años sin formación especializada.
“Se reduce todo a cuidar equipos físicos, pero el riesgo humano no se calcula. Siempre se dice que ‘nos cuidamos entre todos’, pero eso no es suficiente”, señaló una de las fuentes consultadas por Minuto60 en medio de la tragedia.
Los trabajadores también señalan que los conductores son uno de los grupos más expuestos, debido a las largas jornadas en vía pública, traslados nocturnos y condiciones cambiantes de rodaje.
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Imágenes relacionadas con lo ocurrido durante la grabación de la serie Sin senos sí hay paraíso en Bogotá. Montaje de Minuto60
Una cadena de producción basada en la improvisación
Otro de los puntos críticos expuestos tiene que ver con la forma en que se gestionan las locaciones. De acuerdo con los testimonios, en muchas producciones el equipo de producción asume tareas que van más allá de lo técnico, como negociar directamente con habitantes, comerciantes o administradores de los espacios donde se graba.
“Se vuelve una cadena de favores. La producción habla con el dueño de la casa, con el tendero, con el celador. Son ellos los que resuelven todo en campo sin protocolos claros”, explicó una persona del sector.
Esta dinámica, aseguran, aumenta los riesgos, ya que no existe una estructura formal de seguridad para manejar imprevistos durante los rodajes.
“No hay equilibrio entre exigencias y garantías”
Uno de los trabajadores consultados, con amplia trayectoria en la industria audiovisual, resumió la situación en una frase contundente:
“Es una industria donde te exigen estar al día con ARL, salud y pensión, pero los pagos se demoran meses o incluso años. Es completamente desbalanceado”.
Según explica, incluso actores, técnicos y personal de producción deben cumplir con aportes a seguridad social para poder trabajar, pese a que los pagos no siempre se realizan de manera oportuna.
Más allá de las condiciones laborales, los testimonios también apuntan a una normalización del riesgo dentro de la industria. “Esto no es un caso aislado. Es la consecuencia de rodar con esquemas de seguridad mínimos, casi simbólicos”, señaló otra fuente.
En su análisis, el problema se agrava por la presión de reducir costos en cada producción. “Siempre se busca ahorrar en seguridad. Y como se dice que ‘nos cuidamos entre todos’, el riesgo nunca se calcula realmente”, agregó.
Incluso, uno de los testimonios más fuertes advierte sobre la naturalización de situaciones críticas en rodajes. “Fíjate en lo que pasó: hubo una tragedia y la producción siguió rodando. Importó más el impacto en el presupuesto que lo que estaba ocurriendo en el lugar”, relató.
¿Qué tiene que cambiar?
Para los trabajadores consultados, la discusión no puede quedarse únicamente en hechos aislados, sino en una revisión estructural de la industria.
Coinciden en que es urgente establecer protocolos claros de seguridad, garantías laborales efectivas, pagos oportunos y esquemas de contratación más estables. “Es realmente importante que las condiciones de seguridad cambien en la industria audiovisual”, concluyó una de las fuentes.
Mientras tanto, el debate continúa abierto: ¿qué tiene que pasar para que la industria audiovisual en Colombia garantice condiciones laborales dignas para todos los que trabajan detrás de cámaras?
