Alerta en Colombia: Gobierno refuerza medidas ante inminente ingreso del Fenómeno de El Niño
El fenómeno de El Niño alcanza fase crítica en Colombia, con déficit de lluvias, alerta en embalses y aumento de incendios forestales.

El fenómeno de El Niño podría llegar a Colombia mucho antes de lo previsto y con una intensidad catalogada como “fuerte” o incluso “muy fuerte”. Así lo advirtieron este viernes 15 de mayo el Gobierno nacional, el Ministerio (e) de Ambiente, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), en una rueda de prensa conjunta en la que se expuso el panorama climático más reciente del país.
Las autoridades coincidieron en que Colombia enfrenta un escenario “anómalo”, “complejo” y con señales tempranas de estrés climático, caracterizado por déficit de lluvias, aumento de temperaturas y alteraciones en los patrones históricos de precipitación, incluso antes de la consolidación oficial del fenómeno.
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Ministra de Ambiente lanza advertencia acerca del fenómeno de El Niño Captura de pantalla
¿Por qué El Niño podría llegar antes de lo previsto?
Durante la rueda de prensa, la directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, explicó que la más reciente actualización de los centros internacionales de monitoreo climático modificó de forma significativa las proyecciones del fenómeno.
Según indicó, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) aumentó la probabilidad de ocurrencia de El Niño del 62 % al 82 %, lo que cambia el escenario previsto inicialmente para el país.
Lo que ocurrió es una actualización de los centros internacionales oficiales que indican un aumento de la probabilidad de que El Niño pueda darse mucho antes, incluso en el próximo trimestre.
Ghisliane Echeverry, directora del IDEAM
Esto significa que el fenómeno podría comenzar a sentirse desde junio, anticipándose al calendario climático que inicialmente lo ubicaba en el segundo semestre del año.
¿Qué intensidad alcanzaría el fenómeno?
Uno de los puntos más preocupantes del informe es la intensidad proyectada del fenómeno. Según el IDEAM, los modelos climáticos actuales descartan un escenario débil y apuntan a un evento de mayor fuerza.
“Las dos probabilidades son ‘fuerte’ y ‘muy fuerte’, es decir, al menos va a ser un Niño fuerte y es muy probable que pueda llegar a ser un Niño muy fuerte”, explicó la directora de la entidad.
Esto implica que Colombia no solo enfrentaría un episodio climático prolongado, sino también uno con efectos más severos sobre la disponibilidad de agua, la agricultura y la generación de energía.
El IDEAM advirtió que este comportamiento llega en un momento crítico, pues el país ya registra déficit acumulado de precipitaciones en varias regiones y una reducción progresiva de los caudales en cuencas hidrográficas estratégicas.
Un país con señales previas de estrés climático
Las autoridades ambientales señalaron que el país ya viene atravesando condiciones climáticas inusuales desde inicios del año. De acuerdo con el IDEAM, Colombia ha presentado variaciones importantes en sus patrones de lluvia desde enero, con meses que no han seguido el comportamiento histórico esperado.
Aunque inicialmente se proyectaron lluvias por encima de lo normal en algunos periodos, la situación cambió drásticamente entre marzo, abril y mayo, cuando se esperaba la primera temporada húmeda del año.
“Lo histórico es que marzo, abril y mayo sean meses con lluvia significativa, pero lo que hemos visto son anomalías negativas”, indicó la entidad. Esto significa que amplias zonas del territorio nacional no han recibido el volumen de agua esperado, lo que ya genera presión sobre los sistemas de abastecimiento y alerta a los sectores productivos.
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Impactos previstos en regiones del país
El IDEAM advirtió que los efectos del fenómeno no serán uniformes en todo el territorio. Las regiones más afectadas serían la Caribe, Andina y Pacífica, donde ya se evidencian incrementos en la temperatura y reducción de las precipitaciones.
La directora del IDEAM señaló que mayo ha registrado condiciones extremas, especialmente en la región Caribe, donde algunas estaciones meteorológicas han reportado temperaturas históricas.
“Tenemos anomalías incluso por encima de los cuatro grados centígrados. Es un escenario bastante complejo que no es lo que se espera para un mes de mayo”, explicó Echeverry.
Este aumento de temperatura, sumado a la disminución de lluvias, incrementa el riesgo de incendios forestales, afectaciones agrícolas y presión sobre los sistemas de agua potable.
¿Qué impacto tendría en agua, energía y agricultura?
Uno de los sectores más vulnerables frente al fenómeno de El Niño es el sistema energético, especialmente en un país donde una parte importante de la generación depende de fuentes hídricas.
El bajo nivel de los embalses ya es motivo de preocupación en varias regiones, lo que podría afectar la estabilidad del suministro energético si las condiciones se prolongan.
En el sector agrícola, los expertos advierten posibles pérdidas de cultivos, reducción en la productividad y afectaciones en los ciclos de siembra, especialmente en zonas rurales dependientes de las lluvias. Asimismo, el abastecimiento de agua potable podría verse comprometido en algunas ciudades y municipios si el déficit hídrico se intensifica.
Llamado a la prevención y gestión del riesgo
La ministra (e) de Ambiente, Irene Vélez, aseguró que Colombia ya no enfrenta una proyección futura, sino una realidad climática presente que exige acciones inmediatas. “Estamos en una situación de variabilidad climática que no es en el futuro, sino que es ya”, afirmó la funcionaria.
Vélez insistió en que el fenómeno no puede analizarse como un evento aislado, sino como parte de una acumulación de condiciones climáticas anómalas que se han presentado durante el año.
Este no es un fenómeno del Niño usual, sino que puede instalarse en un escenario en el que ya venimos arrastrando otros fenómenos anómalos.
Irene Vélez, ministra de Ambiente
La ministra hizo un llamado a alcaldías y gobernaciones para activar campañas de ahorro de agua, planes de contingencia y estrategias de prevención de incendios forestales.

El Ideam informó que el país ya enfrenta caudales en descenso y anomalías climáticas. Redes sociales
Medidas del Gobierno y alertas de la UNGRD
El director de la UNGRD, Carlos Carrillo, pidió a las autoridades territoriales activar de inmediato los planes de preparación frente a posibles emergencias.
Según explicó, desde el pasado 16 de abril la entidad emitió la circular 028, en la que se establecen lineamientos para enfrentar escenarios de déficit hídrico, incendios y eventos extremos. “El llamado es a prepararse, a destinar recursos, no solamente económicos sino de gestión y planificación”, afirmó Carrillo.
El funcionario insistió en que las decisiones del Gobierno se basan en evidencia científica, modelos climáticos y sistemas de observación satelital. “Es muy difícil decirle que no a lo que muestran los radares, los satélites y los modelos climáticos”, añadió.
Riesgo de incendios forestales y emergencias
Otro de los puntos críticos es el aumento del riesgo de incendios forestales, especialmente en zonas con vegetación seca y temperaturas elevadas.
La UNGRD y el Ministerio de Ambiente han reforzado las capacidades de respuesta, incluyendo el apoyo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana para la atención de emergencias.
Las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para evitar quemas, fogatas o cualquier actividad que pueda generar incendios, especialmente en zonas rurales y áreas protegidas.
¿Qué puede pasar en los próximos meses?
De acuerdo con las proyecciones del IDEAM, los meses más críticos podrían presentarse entre finales de año y comienzos del siguiente, cuando históricamente se reducen las lluvias y el fenómeno podría alcanzar su máxima intensidad.
Esto podría agravar los efectos sobre el sistema energético, la disponibilidad de agua y la producción agrícola, generando un escenario de alta presión climática.
Con este panorama, Colombia entra en una fase de vigilancia climática reforzada, en la que las autoridades buscan anticiparse a los impactos del fenómeno de El Niño mediante acciones de prevención, monitoreo y gestión del riesgo.
El Gobierno nacional reiteró que la preparación de los territorios será clave para mitigar los efectos de un fenómeno que, según los expertos, podría ser más temprano e intenso de lo esperado.
