Revelan chats y denuncias contra director de Red+ Noticias por supuesto acoso sexual y laboral
Investigación de Revista RAYA destapa un presunto patrón de acoso sexual y laboral en Red Más Noticias. Testimonios revelan el miedo en la redacción.

Una investigación de la Revista RAYA reconstruyó, a partir de chats internos, testimonios protegidos y material periodístico reservado, una serie de denuncias que apuntan a un presunto patrón de acoso sexual, maltrato laboral y precarización dentro de la redacción de Red Más Noticias.
Las acusaciones recaen sobre el director del informativo, Giovanni Celis Sarmiento, señalado por periodistas actuales y excolaboradores de ejercer conductas que van desde besos no consentidos y comentarios sobre el cuerpo de las trabajadoras, hasta presiones laborales, llamadas fuera del horario de trabajo y humillaciones públicas en la sala de redacción.
De acuerdo con la reconstrucción periodística, los hechos habrían sido expuestos por varias fuentes protegidas identificadas con nombres ficticios por seguridad que describen un ambiente laboral marcado por el temor, la dependencia contractual y la ausencia de garantías estables debido a la alta tercerización laboral. A esto se suman hallazgos recientes del Ministerio del Trabajo tras una inspección en el canal, en la que se registraron denuncias formales sobre el trato recibido por parte de la jefatura.

Red Más Noticias, medio en el que su director es señalado por presunto acoso laboral y sexual. Redes sociales
¿Cómo se habría configurado el ambiente de abuso en la redacción?
Las primeras denuncias recopiladas por la revista citada describen un entorno donde las dinámicas jerárquicas habrían sido utilizadas para generar situaciones de vulnerabilidad. Una de las periodistas, identificada como Diana, relató episodios en los que el director habría cruzado límites físicos bajo la apariencia de gestos de confianza.
Según su testimonio, en varias ocasiones habría recibido besos en la boca sin consentimiento, acciones que inicialmente interpretó como “accidentes” pero que luego según afirmó se volvieron repetitivas y acompañadas de risas y minimización de lo ocurrido. La periodista también aseguró que estas conductas se trasladaban a espacios cotidianos como los desplazamientos en vehículos del canal, donde habría ocurrido contacto físico no deseado durante los trayectos nocturnos.
En estos escenarios, de acuerdo con el relato recogido por RAYA, la posición de autoridad del director habría generado una sensación de indefensión laboral, donde rechazar las conductas podía implicar consecuencias profesionales. La periodista afirmó que evitó volver a compartir transporte con él tras estos hechos.
El control digital y la vida fuera del trabajo
Otra dimensión del caso expuesto por la revista se relaciona con la supuesta intromisión del director en la vida digital de las periodistas. Diana afirmó al medio citado que el director revisaba sus redes sociales personales y le exigía eliminar publicaciones que, según él, podían afectar la imagen del canal.
Entre las evidencias entregadas al medio, se incluyen capturas de pantalla de conversaciones de WhatsApp en las que se evidenciarían llamadas insistentes fuera del horario laboral y mensajes eliminados posteriormente. Según la periodista, estas solicitudes incluían fotografías personales de viajes y actividades privadas que no tenían relación con su desempeño profesional.
El medio Revista RAYA sostiene que pudo revisar parte de este material, confirmando la existencia de interacciones que, según las fuentes, excederían los límites laborales habituales y se convertirían en una forma de control sobre la vida personal de las trabajadoras.

Estos son algunos de los chats revelados en la investigación de la Revista RAYA. Captura de pantalla - RAYA
¿Es un caso aislado o un patrón dentro del canal?
Una segunda fuente, identificada como Natalia, amplía el panorama y sostiene que las conductas denunciadas no serían hechos aislados, sino parte de un patrón sostenido en el tiempo. Su testimonio ubica el origen de estas dinámicas incluso desde etapas anteriores, cuando el director ocupaba cargos de menor jerarquía dentro del informativo.
Natalia describió un ambiente de trabajo en el que el trato hacia las mujeres estaba atravesado por comentarios sobre su apariencia física, insinuaciones y observaciones de carácter sexual. Según su relato, estos comentarios se presentaban tanto en espacios privados como en reuniones editoriales.
La periodista aseguró que en varias ocasiones recibió mensajes posteriores a sus apariciones en televisión, en los que el director comentaba su aspecto físico de manera inapropiada. También afirmó que existían expresiones que la incomodaban profundamente, como insinuaciones sobre su vida sentimental y su aspecto físico en medio de discusiones laborales.
De acuerdo con su testimonio, estas situaciones influyeron en su decisión de renunciar, en un contexto donde además existía incertidumbre contractual y presión constante sobre la renovación de los contratos de prestación de servicios.
El miedo como herramienta de control interno
Otro de los elementos recurrentes en las denuncias recopiladas por RAYA es el uso del miedo como mecanismo de control dentro de la redacción. Una tercera fuente, identificada como Katherine, relató que el ambiente laboral estaba marcado por gritos, humillaciones y episodios de violencia verbal.
Según su testimonio, el director habría tenido reacciones agresivas en reuniones editoriales, incluyendo golpes contra muebles y descalificaciones públicas a periodistas. Incluso, se menciona un episodio en el que habría dañado un equipo de trabajo durante una discusión por un detalle de redacción.
Katherine también describió un ambiente donde las órdenes se imponían mediante intimidación, generando un clima de silencio entre los trabajadores. Este contexto, según las fuentes, dificultaba la posibilidad de denunciar los hechos por miedo a represalias laborales.
En este punto, RAYA destaca que la estructura de contratación del medio basada en gran parte en prestación de servicio habría contribuido a la precarización de las condiciones laborales, reforzando la dependencia de los trabajadores frente a las decisiones de la dirección.
¿Qué papel juega la precarización laboral en estas denuncias?
El informe preliminar del Ministerio del Trabajo, citado por Revista RAYA, señala que gran parte del personal del canal estaría vinculado mediante esquemas de tercerización, lo que limita la estabilidad laboral y debilita los mecanismos de denuncia.
Según la inspección realizada el 30 de abril, solo una minoría de los trabajadores contaría con contrato directo, mientras que el resto estaría bajo esquemas temporales o de prestación de servicios. Este modelo, de acuerdo con expertos en derecho laboral citados en el informe, puede generar escenarios de vulnerabilidad frente a posibles abusos de poder.
Las fuentes consultadas coinciden en que esta estructura contractual habría facilitado la persistencia del silencio dentro del canal, ya que los trabajadores dependen de la renovación constante de sus contratos para mantener su empleo.

Cabe recordar que recientemente el Ministerio del Trabajo realizó una visita a Red Más Noticias. Redes sociales
Las denuncias tras la inspección del Ministerio
Un hecho que llamó la atención dentro de la investigación periodística fue lo ocurrido después de la visita de los funcionarios del Ministerio del Trabajo. Según la reconstrucción de RAYA, durante la inspección se instalaron códigos QR en distintas áreas del canal para que los empleados pudieran realizar denuncias anónimas.
Sin embargo, horas después de la salida de los funcionarios, varios trabajadores habrían reportado la desaparición de estos códigos en espacios como la redacción y zonas comunes. Chats internos obtenidos por el medio muestran mensajes en los que empleados expresan preocupación por la remoción de estos elementos.
Este hecho fue interpretado por algunos trabajadores como una señal de vigilancia interna y temor a represalias. La investigación periodística indica que los códigos habrían reaparecido posteriormente en condiciones alteradas, lo que generó aún más inquietud dentro del equipo.
¿Qué dicen las partes señaladas en la denuncia?
Ante las acusaciones, el director Giovanni Celis Sarmiento negó los señalamientos en conversación telefónica con RAYA. Según su versión, no habría incurrido en las conductas descritas por las fuentes y afirmó desconocer algunos de los hechos mencionados en la investigación.
Sobre las denuncias de acoso sexual, aseguró que no son ciertas y pidió tiempo para revisar la información. En relación con el control de redes sociales, los horarios laborales y los supuestos episodios de maltrato, indicó que no podía pronunciarse en detalle debido a procesos en curso relacionados con la inspección del Ministerio del Trabajo.
Respecto a la desaparición de los códigos QR, el director también negó haber dado instrucciones para su retiro.
Por su parte, la empresa propietaria de Red Más Noticias emitió un comunicado en el que asegura haber colaborado con las autoridades y contar con protocolos internos para la gestión de situaciones laborales, aunque no se pronunció directamente sobre las denuncias específicas reveladas por la investigación.
Las denuncias recopiladas por Revista RAYA abren un debate más amplio sobre las condiciones laborales en los medios de comunicación en Colombia, especialmente en entornos marcados por la tercerización, la jerarquización rígida y la dependencia contractual.
#Colombia | El Ministerio del Trabajo terminó la inspección en Red+ Noticias y entregó un balance preliminar, en el que indicó que recibieron “presuntos casos de acoso laboral y presuntos casos de acoso sexual laboral”.
— Minuto60 (@minuto60com) April 30, 2026
La inspectora del Ministerio del Trabajo, María Auxy Díaz: pic.twitter.com/vTLMqRmIBA
Aunque las acusaciones contra el director de Red Más Noticias no han sido judicialmente resueltas, los testimonios de periodistas, los chats internos y los hallazgos preliminares del Ministerio del Trabajo configuran un escenario que será objeto de seguimiento institucional.
El caso plantea preguntas sobre la efectividad de los protocolos de protección en los medios, la capacidad de denuncia de los trabajadores y la responsabilidad de las compañías en la prevención del acoso sexual y el maltrato laboral dentro de sus redacciones.
Mientras avanzan las investigaciones, el caso sigue generando tensión dentro del sector periodístico colombiano y reabre el debate sobre los límites del poder en las salas de redacción.
