Nuevamente uno de los corredores viales más importantes del país se encuentra en jaque por su mayor dolor de cabeza: deslizamientos y caída de tierra. Las lluvias de la noche del jueves y madrugada de este viernes, han ocasionado la emergencia que obliga al cierre total de la vía en los dos sentidos Bogotá - Villavicencio.Pasadas las 11 de la noche se registró la primera emergencia ocasionada por las fuertes precipitaciones en gran parte de la región Andina. En ese momento, el concesionario a cargo de la operación de la vía informaba de un cierre preventivo por dos emergencias en inmediaciones al peaje Naranjal. Así mismo se realizaba un cierre en el K82+600 cerca al sector del Pipiral.La intensidad de las lluvias que se presentaban en ese momento evitaba que se iniciara con los trabajos de remoción. Las autoridades reportaban constante caída de material que presentaba un riesgo para los conductores y trabajadores de la concesión.Avanzaba la madrugada y sobre las 4:00 a.m. se inició la evacuación de los vehículos represados en el sector de Monterredondo. Sin embargo, en ese momento, la vía permanecía cerrada y lo que buscaban las autoridades era evitar que se presentara una emergencia más grave ante las constantes lluvias y la caída de material.Mientras avanzaban con la evacuación de los vehículos en entre los kilómetros 35 y 44, se presentaba otra emergencia en inmediaciones al túnel Moscosio en el kilómetro 36. Eran cerca de las 5:00 a.m. y se presentaba otra emergencia en inmediaciones al peaje Pipiral y en el kilómetro 59.A esta hora la concesionaria se encuentra realizando labores de inspección y un Comité de Emergencias para evaluar el proceso de atención de los 12 puntos de deslizamientos y lograr la la reapertura de la vía.